Luego de que 10 gobernadores que conforman la “Alianza Federalista”, se pronunciaron simultáneamente en contra del Proyecto de Egresos de la Federación (PEF) 2021 del gobierno del presidente, Andrés Manuel López Obrador, el dirigente nacional del Movimiento Antorchista, Aquiles Córdova Morán, indicó que los recortes forman parte del proceso de centralización absoluta que encabeza el gobierno de Morena, lo que afectará el desarrollo de municipios y estados del país, al dejar sin recursos actividades esenciales como seguridad pública, salud, obras prioritarias, centros deportivos, entre otros rubros.
“El conflicto con los diez gobernadores sería resultado de la dictadura centralizada y unipersonal en marcha. Sea así o no, todos los mexicanos nobles y solidarios con el país y con su pueblo, debemos entender lo que ocurre y unirnos a ese mismo pueblo, firme y sólidamente, para luchar juntos contra tal amenaza” indicó, al respaldar a la Alianza federalista, una vez que el gobierno federal busca negar la calidad de interlocutor válido ante la absoluta falta de diálogo e interlocución, pese a su reiterada insistencia para ser atendidos y escuchados por las autoridades federales.
Al citar los pronunciamientos que dirigieron los mandatarios agremiados en la Alianza Federalista, entre ellos Enrique Alfaro, gobernador de Jalisco, Javier Corral de Chihuahua y Jaime Rodríguez Calderón, de Nuevo León, Córdova Morán, denunció que la medida de centralizar y profundizar los recortes busca cortar a estados y municipios cualquier posibilidad de crecer y desarrollarse con independencia del poder presidencial, y para eso es necesario dejarlos sin dinero y libertad de iniciativa.
Explicó que, en el caso de los municipios, donde habitan la mayoría de los mexicanos, un 67% de su presupuesto procede de las transferencias federales, y el 33% son ingresos propios. En ese sentido, los ingresos federales son los que sufrirán un recorte del 5.2%, el cual se aplicará según el estado de que se trate, pero, por ejemplo, citó, según el gobernador Silvano Aureoles, Michoacán recibirá 7,728 millones de pesos menos; Chihuahua, según su gobierno, perderá 4,600 millones de pesos, recursos que ya no resolverán carencias urgentes de la gente.
Lamentó la respuesta del gobierno obradorista a la defensa expresada por gobernadores y actores sociales, académicas y políticas contra los recortes, pues lejos de optar por el diálogo para evitar la confrontación, el Presidente negó que haya posibilidad de romper el pacto federal argumentando cambios legales, al tiempo que los retó a consultar a sus gobernados. También, Córdova Morán reprobó el pronunciamiento de seis gobernadores morenistas, entre los que se cuenta a tres de los peores del país: Cuitláhuac García, de Veracruz, Miguel Barbosa de Puebla y Cuauhtémoc Blanco de Morelos, pues más que un “esfuerzo sincero por serenar las cosas”, el desplegado que emitieron “parece una burla y una provocación intencional para avivar el incendio”, aseveró.
De esta forma, dijo el líder social, no solo se rasuran los presupuestos de estados y municipios, sino que también se fabrican leyes que les prohíben emprender cualquier obra, por pequeña que sea, sin la previa supervisión y autorización, por escrito, del gobierno del estado, en el caso de los municipios, y del gobierno federal en el caso de los estados, como ya ocurre en la gestión del gobernador, Miguel Barbosa Huerta, en Puebla.
Expuso que los recortes en el presupuesto para 2021 serán un nuevo golpe a Estados y municipios, ya que años atrás se impulsó la desaparición del Ramo 23, que permitía contar con obras y servicios prioritarios en las localidades menos desarrolladas, por lo que los nuevos recortes, “pegarán de lleno a los más desprotegidos, a los olvidados de siempre” y son “abusivos”; llamó a los mexicanos a interesarse en el tema ante el impacto en su vida cotidiana y en su calidad de vida.
Ante este escenario, Córdova Morán comparte la visión de quienes señalan que los recortes obedecen a la necesidad creciente de recursos para financiar los proyectos emblemáticos del presidente, entre ellos, el Tren maya, entre otros, y sus programas asistencialistas a la población vulnerable, con lo que dijo, buscan “asegurarse su apoyo y su voto” en los comicios de 2021. Llamó a los mexicanos a respaldar y unirse en la defensa de este presupuesto, como un acto de solidaridad con el país y con su pueblo, e, incluso, luchar juntos contra la amenaza de la dictadura centralizada que representa la cuarta transformación.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.