La bancada del PAN en el Senado mexicano confrontó este jueves a los partidos PRI PRD por las reformas que promueven a la Ley General de Víctimas.
El documento quedó aprobado en lo general por 103 votos a favor y cero en contra y es debatido en lo particular.
En la sesión del pleno, el panista Roberto Gil Zuarth consideró que el dictamen que discute este jueves la Cámara alta no ha sido analizado con detenimiento y acusó al PRI y al PRD de buscar aprobarlo con rapidez para quedar bien con algunos grupos de activistas.
“La urgencia no debe ser pretexto para renunciar al deber básico de legislar bien”, dijo en tribuna. “Pudimos hacer más en este proceso. Quizá no nos escuchamos lo suficiente por esa lógica del apresuramiento”.
En su turno, Manuel Camacho Solís, del PRD, defendió el dictamen y que senadores hayan retomado las propuestas de organizaciones civiles.
“Qué bueno que abrimos las puertas del Senado a quienes reclamaban paz y justicia”, dijo.
Momentos después, la panista Adriana Dávila exigió que las reformas a la ley de víctimas sean aprobadas para favorecer a ese sector y no por la unión política.
La priista Arely Gómez defendió el dictamen argumentando que su aprobación garantizará que el Estado apoye a las personas afectadas por la violencia en el país.
El pleno del Senado discute este jueves una propuesta impulsada por un grupo de activistas para reformar la Ley General de Víctimas, que establece las normas para que el Estado atienda a las personas afectadas por la violencia en México.
La legislación fue promulgada a principios de enero, pero activistas como Javier Sicilia, Isabel Miranda de Wallace, Alejandro Martí y María Elena Morera consideran que necesita ajustes.
En febrero, presentaron a senadores de varias bancadas una propuesta de cambios, entre los que plantean definir que los familiares de una víctima serán catalogados como víctimas indirectas y obligar a que el Estado otorgue el 0.014% de su gasto programable anual al fondo de atención a víctimas.
También proponen reducir de nueve a siete el número de integrantes de la Comisión Ejecutiva federal que administrará el fondo y atenderá los casos de ciudadanos afectados por la violencia.
La iniciativa fue adoptada por el PRI y el PRD. El PAN expresó reservas con el documento y esta semana presentó sus propios planteamientos.
El texto quedó aprobado el miércoles en las comisiones unidas de Gobernación, Justicia, Derechos Humanos y Estudios Legislativos, Segunda. De ser aprobado por el pleno del Senado, será enviado a la Cámara de Diputados para su revisión.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.
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