Contrario a cuando ganaba aquellas carreras en los 400 metros planos, la exatleta Ana Gabriela Guevara sigue perdiendo la competencia por defender la honestidad y la transparencia desde la titularidad de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade).
En sus más recientes y sonados presuntos malos manejos, se le encontraron irregularidades por casi 150 millones de pesos, por lo que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) investigará su administración tras reportes de múltiples irregularidades y desvíos de recursos.
La denuncia es formal ante la Fiscalía General de la República (FGR), y se espera que más denuncias sean interpuestas por corrupción y desvío de recursos.
Detectaron pagos por 77 millones de pesos repartidos a 428 personas, en su mayoría, supuestos entrenadores deportivos, que ni siquiera estaban inscritos en la Conade.
Tampoco existen registros sobre los motivos por los que la Conade contrató servicios de Federación Ecuestre Mexicana, a la cual se le transfirieron más de 20 millones de pesos a través de 12 convenios de colaboración.
Pero no sólo eso, incluso se habla de dos mil relojes deportivos inteligentes de los que se expidieron facturas sin que hubiera documentación verificable que acreditara que los bienes o servicios se prestaron.
Otro informe del pasado 30 de julio de 2023, la ASF publicó acerca de posibles daños al erario por nueve millones de pesos durante el análisis de la Cuenta Pública 2022.
A sólo un año de los Juegos Olímpicos de París 2024, la comisionada del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), Norma Julieta del Río, ordenó a la Conade dar a conocer información en torno a los atletas mexicanos y entrenadores que recibieron recursos, así como aquellos que tengan adeudos o comprobaciones pendientes.
Actualmente hay una ola de críticas por parte de los atletas de alto rendimiento que señalan falta de apoyos, pese a contar con buenos resultados en competiciones.
Por mencionar algunos casos, el equipo de natación artística ganó oro en la prueba técnica en el Mundial de Egipto en junio de este año. Nuria Diosdado y otras nadadoras del equipo mexicano de nado artístico acusaron que por varias semanas no recibieron sus becas y viáticos para las competencias, y sus entrenadores tampoco sus salarios.
Ana Gabriela Guevara calificó como “deudoras” y “mentirosas” a las deportistas. “Por mí, que vendan calzones, Avon o Tupperware, pero son deudoras. Les hemos dado 40 millones de pesos y no los han justificado”, declaró.
Por otra parte, la raquetbolista Paola Longoria, vio suspendida su beca por tres años tras señalarse que sostenía adeudos por 1.6 millones de pesos sin comprobar.
Paola Espinosa, exclavadista y medallista olímpica, indicó públicamente que ya no es un secreto el mal trabajo de Guevara. “Ya todo el mundo lo sabe, ya no es un secreto. Cada vez más atletas han alzado la voz. Nosotros queremos apoyar a los atletas, poner el granito de arena en cada uno para que puedan llegar a unos Juegos Olímpicos”, sostuvo.
Una polémica más se centra en la decisión de Ana Gabriela Guevara, de desconocer a la Federación Mexicana de Esgrima y quitarle el Registro Único del Deporte para operar. Sin importar el anuncio, la Federación Mexicana de Esgrima continúa realizando sus acostumbradas convocatorias en redes sociales.
Además de los diversos escándalos, hace como un mes, la funcionaria fue captada comiendo en Hotaru, un lujoso y exclusivo establecimiento, ubicado en el centro comercial Paseo Arcos Bosques, el cual se caracteriza por su barra de sushi.
Su presencia en dicho lugar causó la indignación de los usuarios en redes sociales, quienes no dudaron en increparla por «gastarse» el dinero que «pertenece» a los atletas mexicanos.
En el tema legal, existe un grupo de atletas que solicita se les devuelvan sus becas que consideran la parte que les corresponde al pertenecer a la Conade y así poder continuar con sus entrenamientos.
“Son como 17 demandas más o menos, porque en algunas falta alguna documentación. Hay otras disciplinas a las que Conade, sin importar cuál es la situación de la Federación, les da recursos sin ningún problema. Es evidente que el problema es un tema personal y no un tema administrativo, legal, ni de otra naturaleza, es un tema absolutamente personal”, comentó en algunas entrevistas a medios, el abogado Luis Jiménez.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.