Mientras la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla recaba las pruebas complementarias en los juicios por los feminicidios de Mara Fernanda Castilla Miranda y Nazaria Iraís Simón Aguilar, los más recientes ocurridos en el estado y que tienen a cuatro varones vinculados a proceso, trascendió la desaparición de otra estudiante.
María Fernanda Cancino Caballero salió de su casa el pasado lunes rumbo a la Escuela de Estilismo y Diseño de Imagen Trozmer. Eran las 7 de la mañana. Fue vista por última vez en la Recta a Cholula, a la altura de Momoxpan, comunidad del municipio de San Pedro Cholula.
La joven de 21 años de edad no llegó a clases de estilismo y tiene más de 48 horas desaparecida, por lo que empezó a difundirse información en redes sociales para pedir ayuda de la gente para su localización.
A la par de esta campaña en redes sociales, los familiares de María Fernanda interpusieron el pasado martes ante la Fiscalía General del Estado (FGE) una denuncia por desaparición de persona.
Al momento de su desaparición, María Fernanda vestía un pantalón de mezclilla claro, tenis blancos, una blusa color vino y una chamarra negra, de acuerdo con sus parientes, quienes difundieron una fotografía con su media filiación.
En tanto, en el caso de Mara Fernanda, el abogado defensor Francisco Tlahuicole reveló que ha promovido dos amparos indirectos a favor de su cliente Ricardo Alexis, quien era conductor de la unidad de Cabify, la cual habría usado para trasladar a la mujer de 19 años de edad a un motel, para abusar de ella y después asesinarla.
De acuerdo con sus datos, el primer recurso tiene relación con las amenazas recibidas en el penal de esta capital, donde le exigían 100 mil pesos a cambio de protección, por lo que el Ministerio Público Federal inició una investigación sobre el tema.
El otro juicio de garantías tiene relación con la aseveración de que era imposible legalmente sumar dos delitos en un sólo proceso penal, según lo definido por la Constitución Mexicana, refirió.
Cabe recordar que el juez de Control, Aarón Hernández Chino, concedió a la FGE cuatro meses para recabar las pruebas complementarias y definir la responsabilidad del varón de 21 años, en un plazo máximo de dos años.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.