La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) propuso un incremento gradual del salario mínimo para 2017, de tal forma que éste alcance los 89.35 pesos diarios, de acuerdo con la línea de bienestar establecida por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).
El presidente del organismo privado, Gustavo de Hoyos Walther, dijo que los 36 mil empresarios aglutinados en la Coparmex proponen un aumento porcentual por la línea de inflación en este 2016 entre 4.0 y 4.5 por ciento y un aumento nominal por la línea de bienestar durante 2017 de forma tan rápida como lo permita la economía, de 13.02 a 13.28 pesos.
Lo anterior, aclaró, de acuerdo con los niveles de inflación esperados, mientras que durante 2017 se deben dar incrementos nominales para llegar al final del año a los 89.35 pesos diarios.
Expuso que esta modalidad se propone por única ocasión «para recuperar lo que la inflación se llevó y la línea de bienestar».
Dijo que la propuesta no se puede generalizar como una recuperación igual para todos los trabajadores, porque es en parte porcentual y en parte nominal, y dijo que se espera antes de concluir el año una propuesta generalizada al respecto.
De lo que se trata, insistió, es que como país se dé un paso adelante para que ninguna persona que tenga un trabajo formal padezca hambre; «Este es el objetivo de este sistema de remuneración», señaló.
Argumentó que para ello la Coparmex hizo una consulta con todos sus socios, a fin de conocer la opinión de los empresarios respecto al tema y consideraron «indispensable» elevar el salario mínimo en el país, de tal forma que se cubra la línea de bienestar.
Asimismo, estableció que el salario mínimo debe desvincularse del resto de aumentos y otras mediciones.
La propuesta es llegar a ese objetivo antes de concluir 2017, aunque si es posible desde enero mismo y de ser posible en un solo aumento, que serían unos 13 pesos, y la idea es que se apruebe en los primeros días del año, aseguró.
Aclaró que el aumento que se propone debe ser al final de cuentas pactado en el seno de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami), que debe definir la estrategia para que no existan expectativas erróneas, y se evite sobre todo el llamado “efecto faro” y con esto las consecuencias en materia de inflación.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.