El Senador electo, Martí Batres, acusó que Ernesto Cordero aprobó una serie de bonos para al menos 22 altos funcionarios de la Cámara Alta. Llamó a los beneficiados con estos incentivos a que devuelvan el dinero.
“Trabajadores del Senado nos han dado una información en el sentido de que se están otorgando de último momento una serie de bonos y estímulos a los altos funcionarios del Senado. Justo cuando estamos diciendo que esto ya no puede seguir; justo después de las elecciones y justo cuando hay un proceso de cambios”, dijo Batres en conferencia de prensa este jueves.
El legislador electo de Morena llamó a quienes se hayan visto beneficiados a “no gastarse lo recursos”.
Indicó que estos bonos, detallados en una carta firmada por Ernesto Cordero, fueron calificados como “estímulo especial por desempeño sobresaliente”.
“No es obligación entregar el estímulo, no es una prestación legal, de carácter obligatorio, puede no decidirse esto”, agregó.
Detalló que se trata de al menos 22 altos funcionarios del Senado, a quienes se les autorizó bonos por 60 días de salario o 40 días de salario. Entre ellos están: el Secretario general, directores generales, al tesorero, a los directores de adquisiciones, al secretario Técnico, a una secretaria particular, a asesores.
“Esto no es correcto. Nosotros queremos hacer un llamado a quienes están recibiendo estos bonos a que los devuelvan. Se trata de aprovechar bien los recursos, es una nueva etapa”, reiteró.
Dijo que ya había sorprendido los bonos que se otorgaron los senadores salientes, a lo que ahora se suma estos bonos a funcionarios.
“No queremos realizar una persecución contra nadie, ni ningún señalamiento personalizado. Pero sí son nuevos tiempos y creo que todos debemos ayudar a que las cosas cambien”, dijo.
En su mensaje también hizo un llamado a que los actuales senadores respeten los tiempos y no tomen decisiones que le corresponden a la próxima legislatura.
“Queremos hacer un llamado respetuoso al Senado saliente, especialmente al presidente del Senado, Ernesto Cordero, un llamado respetuoso en varios sentidos. Primero, para permitir que la próxima legislatura pueda tomar las decisiones que le corresponden. Prácticamente ha terminado ya el ciclo del actual Senado de la República, y por lo tanto consideramos que es importante comentar algunas cuestiones”, indicó.
Pidió también “que no haya despidos de trabajadores de base; que no se den nombramientos administrativos en este momento; que no se hereden adquisiciones administrativas al nuevo Senado de último momento; que no se dejen compromisos laborales financieros, institucionales, firmados de último momento”.
Pidió que durante el proceso de acreditación de los legisladores y de transición en el Senado, no se ratifiquen los seguros de vida, los seguros de retiro, los seguros de gastos médicos. “Eso lo vamos a discutir. Entonces que no nos vayan a dejar situaciones”, dijo.
CORDERO DEFIENDE LEGALIDAD
Por su parte, el Senado defendió la legalidad de los bonos autorizados por Cordero para 22 funcionarios de esta Cámara y sus colaboradores más cercanos.
“En la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos y en el Reglamento del Senado de la República están contempladas las facultades del Presidente de la Mesa Directiva para dirigir y vigilar el buen desempeño de la Cámara, y en su caso, estimular a los servidores públicos que han cumplido con eficiencia sus responsabilidades profesionales”, según un comunicado de prensa.
Asimismo, se asegura que lleva a cabo una transición ordenada con los legisladores electos de todos los partidos.
“A las instalaciones de esta institución han llegado diversos senadores electos por el voto ciudadano para solicitar información detallada sobre diversos temas parlamentarios y legislativos han sido atendidos con la puntualidad requerida”, destacó el Senado.
La transición no considera afectación alguna al derecho de los trabajadores sindicalizados, de base, ni tampoco las prestaciones sociales consignadas en la Ley Federal del Trabajo.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.