Los Ángeles, EE.UU. – Julio César Chávez Jr., hijo del legendario campeón del boxeo mexicano, vuelve a estar en el ojo del huracán. Este lunes tenía una audiencia programada en el Tribunal Superior de Los Ángeles relacionada con su caso de posesión de arma de fuego, sin embargo, no se presentó. Lo más alarmante: su propio abogado aseguró desconocer su paradero.
Michael Goldstein, abogado del pugilista, fue consultado por el diario USA Today y confirmó que no tienen idea de dónde se encuentra su cliente. “No tenemos ni idea, no tenemos información desafortunadamente”, declaró, añadiendo que ni siquiera sabe si Chávez Jr. continúa en territorio estadounidense.
Julio César Chávez Jr. fue arrestado en enero del año pasado en Studio City por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Aunque recientemente se reportó que se encontraba bajo custodia policial en Hidalgo, Texas, ahora su ubicación es completamente desconocida.
La audiencia de este lunes era de vital importancia para el excampeón, ya que se esperaba que solicitara su libertad anticipada por el caso de posesión de arma de fuego. No obstante, su ausencia podría complicar aún más su situación legal en Estados Unidos.
El panorama para Chávez Jr. no ha sido nada favorable en los últimos meses. A pesar de su regreso al ring en un combate ante Jake Paul —que perdió por decisión unánime—, su vida personal y legal ha estado marcada por una serie de controversias.
Según información oficial, desde 2019 ha sido objeto de diversas investigaciones. Además, el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, reveló que Julio César Chávez Jr. ha presentado hasta seis amparos para evitar ser deportado a México, en caso de ser liberado por las autoridades estadounidenses.
El caso ha tomado un giro aún más polémico luego de que en días recientes salieran a la luz los presuntos vínculos del boxeador con el narcotráfico. Se ha señalado su cercanía con Joaquín «El Chapo» Guzmán y su hijo, Ovidio «El Ratón» Guzmán. El propio Chávez Jr. ha declarado en el pasado que mantenía una relación estrecha con el hijo del exlíder del Cártel de Sinaloa.
Ante el creciente escándalo, incluso la presidenta Claudia Sheinbaum se ha deslindado del caso, dejando claro que «no entablamos relaciones de contubernio con nadie», en referencia a los intentos del equipo legal del boxeador de obtener protección judicial en México.
El paradero del hijo del “César del Boxeo” sigue siendo un misterio. Mientras tanto, su futuro legal en Estados Unidos pende de un hilo y su imagen pública continúa deteriorándose en medio de rumores, ausencias y conexiones que lo alejan cada vez más del cuadrilátero.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.