En la Cámara de Diputados, la Comisión Especial de Seguimiento a las Agresiones a Periodistas propuso pedir al gobierno de Enrique Peña Nieto a tomar las medidas necesarias para garantizar la libertad de expresión, la vida, seguridad, integridad de periodistas y comunicadores, así como la realización de esa labor en condiciones seguras.
El pronunciamiento, indicó la presidenta de esa instancia parlamentaria, Brenda Velázquez, subraya que las crecientes agresiones y asesinatos de periodistas en distintos puntos del país, obligan a que el Ejecutivo federal tome cartas en el asunto de manera decidida.
La legisladora del Partido Acción Nacional (PAN) señaló que distintos organismos no gubernamentales y defensores de derechos humanos han alertado sobre los riesgos y peligros que enfrentan quienes ejercen el periodismo en México, pero la acción de las autoridades ha sido insuficiente.
Recordó que de acuerdo a la Unesco, México es el considerado el quinto país del mundo donde es más peligroso ejercer esa profesión, y ocupa en primer lugar en la región de América Latina.
Indicó que datos de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), apuntan a que hasta enero de 2017, se tenían registradas 92 quejas y denuncias por agresiones a comunicadores y trabajadores de los medios masivos.
Velázquez Valdez añadió que tan solo a finales del 2016, fueron asesinados cuatro reporteros y locutores, identificados como Pedro Tamayo, reportero de Tierra Blanca, Veracruz; Agustín Pavía, locutor de Huajuapan, Oaxaca; Aurelio Cabrera, reportero y director de un medio de Huachinango, Puebla; Jesús Adrián Rodríguez, reportero del grupo Radio Divertida de Chihuahua.
A ellos se sumó el editor del periódico guerrerense La Voz de Tierra Caliente, en Guerrero, Cecilio Pineda Brito; aunado a que se registraron por lo menos 15 agresiones en 13 estados de la República.
Puntualizó que en ninguno de esos casos, se tuvo conocimiento de que la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión, adscrita a la Procuraduría General de la República (PGR) interviniera para investigar.
“La omisión de las autoridades judiciales para investigar y castigar a los responsables materiales e intelectuales en estos casos, envía un mensaje de permisibilidad de la violencia en contra de los periodistas en México, así como de desprecio hacia la libertad de expresión y el derecho de la sociedad a acceder a la información”, alertó.
La legisladora lamentó que ante esos hechos y en particular sobre la muerte del periodista Pineda Brito, la respuesta de autoridades de la Secretaría de Gobernación haya sido que se le dejó de respaldar con medidas cautelares, porque el señalado rechazó el apoyo que se le ofreció para salir de estado de Guerrero.
“Rechazamos tajantemente la respuesta del gobierno de la República ante el asesinato del periodista Cecilio Pineda Brito. Es inaceptable que el gobierno federal conociera las amenazas hechas al periodista 17 meses antes de su lamentable deceso”, enfatizó.
Por ello, apuntó la panista, se pide al Ejecutivo federal haga lo necesario para frenar la violencia y agresiones a periodistas y colaboradores de los medios de comunicación; y los funcionarios encargados de atender esa problemática muestren la sensibilidad que la situación demanda.
Detalló que en específico, se le pide a Peña Nieto instruya a los titulares de Gobernación y la PGR, a que cumplan sus obligaciones y facultades legales “a efecto de garantizar la libertad de expresión, el derecho a la información, el ejercicio de la labor periodística, así como la vida, seguridad e integridad de los profesionales de la comunicación en todo el territorio nacional”.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.