Por primera vez en 76 años, el presidente de México no contará con un Estado Mayor Presidencial que se encargue de su seguridad. En su lugar, tendrá una Ayudantía, figura que dejó de existir en México desde 1942.
El Estado Mayor Presidencial es un órgano militar especializado en protección, inteligencia, contrainteligencia, intervención, rescate, logística y cuidado de la integridad del presidente de la República. El desmantelamiento de esta estructura militar ya inició.
Está integrado por 2 mil 865 efectivos. De ellos, 2 mil 442 son militares de las tres fuerzas armadas: Ejército, Marina y Fuerza Aérea. Tiene el apoyo permanente de 30 policías federales y 26 policías de la Ciudad de México, que sirven como escoltas en motocicletas y 367 civiles. Sus mandos son 11 generales y 1 almirante.
El Estado Mayor Presidencial también cuenta con el apoyo directo de 4,000 elementos de Guardias Presidenciales del Ejército y de la Armada de México, para un total de 6,865 efectivos.
El presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, anunció que la Ayudantía que se hará cargo de su seguridad estará integrada sólo por 20 personas coordinadas por Daniel Asaf, empresario con estudios en relaciones internacionales y amigo de la familia López Obrador desde hace años.
Especialistas en seguridad nacional consideran que López Obrador se encuentra en peligro, por la falta de una estrategia de seguridad que lo proteja.
Pero Alfonso Durazo, responsable de seguridad pública en el gabinete del presidente electo, considera que un cuerpo civil será suficiente para brindarle protección.
Lo que tenemos que hacer es complementar con un cuerpo de carácter civil, creo que será un cuerpo pequeño, discreto, como gusta a él operar, que simple y sencillamente ayude más en medidas de contención y de orden, porque con frecuencia ese afortunado entusiasmo social se vuelve incontenible y puede volverse riesgoso”, dijo Durazo el pasado 6 de julio, en entrevista desde la casa de transición.
Entre los eventos más complejos de los que el Estado Mayor Presidencial cuida la seguridad están las visitas papales y las cumbres internacionales a las que asisten presidentes de varios países.
Quienes conformamos el Estado Mayor Presidencial sabemos que la misión que nos ha sido confiada es algo que trasciende a las personas y que exige estar dispuesto a entregar la vida misma, si así fuera necesario, para mantener a salvo la vida del Presidente de México”, decían el general Roberto Miranda, jefe del Estado Mayor Presidencial, durante la ceremonia del EMP, el pasado 22 de febrero.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.