La Ciudad de México presenta condiciones que ameritan incrementar la seguridad en el transporte, porque de acuerdo a un estudio realizado por la Policía de Investigación hay un mapa delictivo que señala a siete colonias donde se registra mayor número de ataques a mujeres solas que viajan en taxi o en vehículos controlados por plataformas digitales.
Esas colonias son Polanco, Nápoles, Roma, Condesa, Santa Fe, Escandón y San Jerónimo, lo que se suma a los delitos cometidos contra mujeres que derivaron en la petición desde 2017 de colectivos feministas a una Alerta de Género para la Ciudad de México, con el objetivo de que se destinen mayores recursos y atención para resolver esta problemática.
Con el fin de mejorar la seguridad en el transporte de la Ciudad de México, se establecerá un botón de pánico para controlar alrededor de 180 mil taxis concesionados y de plataforma digital, el cual se activará desde una aplicación celular conectada al C5, informó Andrés Lajous Loaeza, secretario de Movilidad.
Es una aplicación del taxi de la ciudad, la vas a descargar en tu celular, vas a poder poner la placa del taxi y entonces tú ya sabes en qué taxi vas y quién es el operador».
Y ahí va a haber un botón, como parte de la aplicación. Si hay un incidente, lo aprietas y después de unos segundos manda una señal al C5 con los datos de tu localización. Se le empieza a seguir y se despachan policías», explicó y detalló que el tiempo de respuesta es de seis minutos de acuerdo a pruebas realizadas.
La Alerta de Género es un tema que sí nos importa, no está bajo nuestra responsabilidad y tiene qué ver con muchas más cosas, no sólo el transporte.
Pero siempre es preocupante porque es importante que las personas se sientan seguras y es nuestra responsabilidad generar las condiciones y evidentemente reducir los incidentes en donde haya personas afectadas, ya sea por robo o violencia sexual”, indicó Lajous.
Actualmente se está construyendo la base de datos, tarea en la que participan las empresas que dan servicio de taxi mediante plataformas digitales como Cabify, Didi, Uber, Vic y Volt.
El 17 de julio se reunieron con los representantes de esas compañías para informarles que, de acuerdo a la modificación del reglamento de la Ley de Movilidad, los conductores de esos vehículos y las unidades deben cumplir con ciertos requisitos.
Incluimos que los vehículos que trabajan con estas empresas deben pasar por una revisión físico-mecánica una vez al año y que los conductores tendrán que sacar una licencia tipo E1.
Por lo que deberán capacitarse y hacer una prueba de pericia, así como exámenes médicos que les realizan en el Centro para el Fomento de la Educación y Salud de los Operarios del Transporte Público de la Ciudad de México (Cenfes, A.C.)”, explicó.
El registro de operadores termina el 10 de septiembre tanto para taxis concesionados como plataformas. En el caso de las empresas digitales se comprometieron a que cada siete días renovarán la información de quienes fueron conductores y vehículos. La información incluye el número de placa del vehículo y la Clave Única de Registro de Población (CURP) del conductor.
Es decir, que podamos asociar conductores a placas de vehículo de tal manera que, si hubiera un incidente vial, o un incidente de seguridad, rápidamente la autoridad podría actuar conociendo el nombre del conductor responsable de ese vehículo.
Cualquier ciudad debe tener un buen servicio de taxi, y eso es clave, y eso evidentemente implica que las personas se sientan seguras cuando se suban a un taxi. ¿De qué depende esa confianza? Depende que exista la información sobre con quién se sube uno”, subrayó.
En la Ciudad de México operan alrededor de 60 mil taxis regulados por las plataformas digitales mencionadas. Asimismo, hay 141 mil taxis con placas concesionadas, de los cuales aproximadamente 110 mil pasan a la revista mecánica año con año, son los que están en activo.
Nosotros propiamente no le damos seguimiento a los incidentes de seguridad, es una cosa que hacen las instituciones respectivas, pero siempre que nos piden información la compartimos; realmente son unas semanas, no creo que sea mucho más, para que tengamos los botones de pánico conectados al C-5”, finalizó el funcionario.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.