El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) lanzaron una advertencia urgente a trabajadores y pensionados, ante el crecimiento de fraudes vinculados con los trámites de retiro en las Afore y la recuperación de semanas cotizadas. Las autoridades detectaron un aumento en los reportes de personas que se hacen pasar por asesores o gestores, engañando a los usuarios para apropiarse de su dinero y, en muchos casos, de su información personal.
Según el comunicado conjunto, los estafadores operan principalmente en redes sociales, sitios web falsos, mensajes de texto y llamadas telefónicas. Bajo el pretexto de ofrecer ayuda para recuperar semanas cotizadas o agilizar el retiro de recursos de la cuenta Afore, solicitan depósitos o transferencias a cambio de un supuesto servicio. Después del pago, los responsables simplemente desaparecen.
“Estos individuos piden datos como CURP, número de Seguridad Social, INE, cuentas bancarias e incluso fotografías, exponiendo a las personas a fraudes mayores como el robo de identidad”, alertaron las autoridades.
El IMSS y la Consar subrayaron que ningún trámite relacionado con las Afore, semanas cotizadas o retiros de recursos requiere pagos a terceros ni depósitos previos. Todos los procedimientos se realizan gratuitamente y directamente a través de las plataformas oficiales, sin necesidad de intermediarios.
Las semanas cotizadas pueden consultarse sin costo mediante el portal oficial del IMSS, ingresando con CURP y número de Seguridad Social. Si existiera alguna inconsistencia, la corrección debe solicitarse directamente ante la institución correspondiente, sin necesidad de gestores externos.
Por su parte, la Consar recordó que todas las Afore tienen canales de atención oficiales para orientar a los usuarios y jamás solicitan pagos para liberar trámites. En el sitio web del Gobierno de México pueden consultarse estas vías de contacto.
Ante este panorama, el IMSS y la Consar hicieron un llamado a la ciudadanía para que no comparta sus datos personales con desconocidos, que verifique siempre que los sitios web donde ingresan su información sean oficiales, y que desconfíen de quienes ofrecen soluciones “rápidas” o “garantizadas” a cambio de dinero.
La recomendación es clara: no caer en engaños que prometen resultados inmediatos, y hacer todos los trámites relacionados con pensiones o Afore exclusivamente en las plataformas oficiales del IMSS, la Consar o la propia administradora de fondos que le corresponda al trabajador.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.