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La Iglesia tiene que decir las cosas con libertad, contesta el Papa a Turquía
CIUDAD DEL VATICANO, 13 de abril.- El papa Francisco dijo hoy que «el camino de la Iglesia es el de la franqueza» y aseguró: «no podemos silenciar lo que hemos visto y escuchado», al día siguiente de su polémica declaración sobre el «genocidio» armenio.
El pontífice no hizo alusión a la referencia que el fin de semana hizo acerca de lo que denominó «el primer genocidio del siglo XX», pero hoy dijo en la misa matutina en su residencia de la Casa Santa Marta que la Iglesia tiene que «decir las cosas con libertad».
Solo el Espíritu Santo es capaz de cambiar nuestra actitud, la historia de nuestra vida y darnos valor», dijo el Papa, que se apoyó en su homilía en los Hechos de los Apóstoles, según Radio Vaticano.
Francisco recordó que los apóstoles Pedro y Juan, tras haber hecho un milagro, fueron apresados y amenazados por los sacerdotes para que no hablaran más en nombre de Jesús, «pero ellos continúan adelante y cuando vuelven a los hermanos les animan a proclamar la palabra de Dios ‘con franqueza'».
También hoy el mensaje de la Iglesia es el mensaje del camino de la franqueza, del camino del valor cristiano. Aquellos dos, sencillos, como dice la Biblia, sin instrucciones, tuvieron valor. Una palabra que se puede traducir como ‘valor’,’franqueza’, ‘libertad de hablar’, ‘no tener miedo de decir las cosas'», añadió.
El contenido de la homilía del Papa se conoce al día siguiente de que el pontífice recordara el «atroz y descabellado exterminio» del pueblo armenio, un episodio del que actualmente se cumple el primer centenario y que calificó como «el primer genocidio del siglo XX».
Sus palabras se produjeron durante el saludo inicial a los participantes de la misa por el centenario del «martirio» armenio, celebrada en la basílica de San Pedro y en la que se proclamó doctor de la Iglesia a San Gregorio di Narek.
A doce días de la conmemoración del centenario del «genocidio» armenio, esas palabras del papa Francisco referido a la tragedia de 1915 provocaron una airada protesta de Turquía con medidas diplomáticas como la convocatoria al nuncio papal en Ankara y la llamada a consultas del embajador turco en el Vaticano.
ANKARA DENUNCIA DISCRIMINACIÓN
Utilizar el término «genocidio armenio» revela una postura contradictoria y discriminatoria, afirmó hoy el ministro de Exteriores turco, Mevlüt Çavusoglu, en referencia al sermón del papa Francisco pronunciado ayer.
El genocidio es un concepto legal. Pero las declaraciones del Papa revelan una discriminación de los musulmanes y turcos frente a los cristianos», aseguró el ministro en declaraciones a la agencia semipública Anadolu durante su visita en Ulan Bator.
Aquí hay una contradicción y discriminación», insistió Çavusoglu, y defendió la versión oficial de Turquía que considera las masacres de armenios en 1915 como consecuencia de una situación de conflicto en la que murieron también colectivos musulmanes.
Las declaraciones del jefe de la diplomacia turca reafirman la fuerte reacción de Ankara frente al sermón que pronunció el domingo el papa Francisco, cuando llamó «genocidio» lo que la Turquía oficial tiene como «asesinatos masivos de armenios a manos del Imperio Otomano».
Los pasos que se tomarán (contra el Vaticano) se harán públicos después de las consultas», dijo Çavusoglu en una conferencia de prensa en Mongolia.
A pocos días de la conmemoración internacional, el 24 de abril, del centenario del exterminio armenio, Turquía reaccionó con una airada protesta a las palabras del Papa, con medidas diplomáticas como la convocatoria al nuncio papal en Ankara y la llamada a consultas del embajador turco en el Vaticano.
La postura intransigente de Turquía en esta cuestión se ha visto suavizada en los últimos años pero, aún así, Ankara se niega categóricamente a aceptar el término «genocidio».
Lamentablemente, se ha usado la historia como un instrumento político. Antes que nada, un hombre religioso debería haber dado un mensaje de fraternidad, paz y tolerancia frente al reciente aumento del racismo, la discriminación, la xenofobia y la intolerancia «, criticó el ministro.
Fuente: Excélsior
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De la Espriella asume la presidencia de Colombia
El ultraderechista Abelardo de la Espriella se posesionó el viernes como nuevo presidente de Colombia decidido a sepultar las negociaciones de paz y combatir con mano de hierro a guerrilleros y narcos, en un giro que recompone la alianza con Estados Unidos.
El abogado millonario de 48 años, que también posee la nacionalidad estadounidense y es aliado de Donald Trump, juró “cumplir fielmente la Constitución y las leyes” en una ceremonia en Cali (suroeste).
De la Espriella asumió para un periodo de cuatro años en reemplazo de Gustavo Petro, el primer presidente de izquierda que gobernó Colombia y quien desconoce la elección de su sucesor.
Petro denuncia un supuesto fraude electoralque ninguna autoridad respalda.

La ceremonia tiene lugar en Cali, cerca de territorios bajo dominio de grupos armados que han desatado la peor ola de violencia en una década.
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El presidente se apartó de la costumbre bicentenaria de hacerlo en Bogotá, con una ceremonia llena de plegarias religiosas.
“Por los anuncios que ha hecho se nota que va a ser como de una mano fuerte, ojalá que no vaya a haber una nueva violencia”, dijo a la AFP Óscar Obando, que con 67 años trabaja redactando documentos con una máquina de escribir en las calles de Cali.
De la Espriella, que se hace llamar El Tigre, se comprometió a poner fin a los fallidos planes de paz de Petro con organizaciones que trafican cocaína en el país con la mayor producción mundial de esta droga.
Ausente del acto en Cali, Petro abandonó a primera hora de la tarde la casa presidencial en la capital junto a parte de su familia y sus colaboradores. “Espero que nos recuerden. Hasta siempre, libertad y vida”, dijo el mandatario saliente en su despedida.
Los aliados de Petro llamaron a protestas este mismo viernes en las principales ciudades luego de perder las elecciones por el margen más estrecho de la historia, menor al 1%. En la tarde cientos se manifestaban pacíficamente en Bogotá y Barranquilla.
