En una sesión que se extendió hasta la madrugada, la Cámara de Diputados aprobó con el voto mayoritario de Morena y sus aliados las reformas a la Ley de Amparo, que ahora regresarán al Senado con tres cambios. La oposición denunció que la iniciativa fue modificada “por la puerta de atrás” para permitir la aplicación retroactiva de la norma, pese a las garantías previas de que no afectaría procesos en curso.
A las dos de la mañana, el diputado morenista Hugo Eric Flores Cervantes presentó una reserva al dictamen con el respaldo del coordinador de su bancada, Ricardo Monreal Ávila. Con el turno número 136, el legislador defendió que se trata de una ley “de materia procesal pura”, y sostuvo que “lo hecho queda bajo la ley antigua, lo que se haga después será bajo la nueva”.
Sin embargo, diputados del PRI, PAN y Movimiento Ciudadano advirtieron que el texto aprobado permitirá aplicar las nuevas disposiciones a juicios en trámite, lo que calificaron como un intento de manipular la justicia. Rubén Moreira acusó que la reserva de Morena introduce “tres trampas” que vuelven retroactiva la ley, mientras que Alejandro Domínguez señaló que “meten por la puerta de atrás lo que la presidenta había prometido que no sucedería”.
Durante el debate, las intervenciones subieron de tono. La diputada panista Paulina Rubio arremetió contra Morena al acusar que la reforma busca proteger a allegados del gobierno federal, lo que provocó gritos e insultos desde las bancadas oficialistas. Monreal intervino para llamar al orden y defender la libertad de expresión, afirmando que “nadie puede ser reconvenido porque es un derecho constitucional”.
El coordinador de Morena justificó la medida al argumentar que existen más de dos mil juicios fiscales y créditos por más de 100 mil millones de pesos pendientes de resolución, muchos de ellos prolongados “mañosamente” mediante amparos. “Hacia ellos va orientada nuestra reforma”, aseguró.
A pesar de las abstenciones de legisladores de Morena, el PT y el PVEM —incluida la de Olga Sánchez Cordero, quien había expresado reservas sobre el proyecto—, la reforma fue aprobada con 322 votos a favor, 128 en contra y tres abstenciones. La minuta será devuelta al Senado para su análisis y votación final.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.