El político y activista, Gerardo Fernández Noroña, realizó un acto de desobediencia civil pacífica que consistió en llenar el tanque de gasolina de su camioneta y negarse a pagar el 35% del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS).
En punto del mediodía de ayer, Fernández Noroña acudió a la gasolinera Hidrosina ubicada en la esquina de Insurgentes y Reforma, donde pidió al despachador que llenara el tanque de su camioneta. El total de la compra fue de 429 pesos, pero el activista entregó un certificado —escrito a mano— de no pago de impuesto a la gasolina, con el que se negó a pagar 35%, equivalente a 118 pesos, por lo que al final sólo pagó alrededor de 311 pesos por llenar el tanque de su camioneta Volvo, con placas 918-YPW.
“He acudido a abastecerme de gasolina por la cantidad de 429 pesos, de los cuales he descontado 35% de impuestos [16% de IVA y el IEPS oculto], pues me niego a financiar a un gobierno criminal, corrupto y traidor al pueblo. Asumo mi acción de desobediencia civil no violenta y establezco con claridad que pago la gasolina y no el impuesto”, indica el documento.
El despachador recibió el documento y sin problema cobró los 311 pesos, más una propina de 15 pesos. De acuerdo con Fernández Noroña, el dueño de la gasolinera conocía de la protesta pacífica y por eso no intervino la policía. Sobre el análisis de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS) que lo enlista con los políticos provocadores de las manifestación contra el alza a las gasolinas —junto a Andrés Manuel López Obrador—, el también aspirante presidencial sostuvo que es una campaña sucia para meter miedo a la gente, “están mintiendo. Son prácticas de un gobierno fascista que está hoy. El gobierno está midiendo la represión, estaba viendo si en mi caso me encarcelaba, yo ya lo dije estoy sereno y no tengo problema de ir a la cárcel por llamar a la desobediencia civil pacífica”, explicó.
“Me gustaría mucho encabezar esta rebelión contra el gasolinazo, pero no es así”, agregó. En el acto dos personas más siguieron su ejemplo.
En el análisis criminológico de la CNS se ubica el número de redes sociales que se utilizaron para promover las actividades en contra del gasolinazo.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.