El padre del actor expresó que su próxima meta es localizar y capturar al siguiente oficial involucrado.
Ciudad de México.- El señor Octavio Pérez, padre de Octavio Ocaña, sigue exigiendo justicia por el homicidio de su hijo, luego de que el expolicía Leopoldo Azuara fue sentenciado a 20 años de prisión por el delito de homicidio doloso.
Debido a que existe otro agente involucrado en el caso que se encuentra prófugo, el papá del actor manifestó que su plan más próximo es encontrar y atrapar al siguiente oficial.
“Tenemos camino que recorrer porque todavía falta agarrar al otro tipo que fue cómplice de homicidio, venía pegando a la camioneta a mi hijo. Hay una recompensa de medio millón de pesos que pone la Fiscalía y yo voy a poner otros 200 o 300 (mil pesos) cuando los tenga, sin problemas”, dijo el señor Pérez en entrevista para un diario de circulación nacional.
“Yo tengo gente buscándolo por otro lado, agentes privados, se les paga para que hagan la chamba bien, pero el deber es de la Fiscalía, tengo que pagar, así es en este país, pero es poco comparado con lo que me quitaron”, agregó.
Accidente de Octavio Ocaña. Créditos: Cortesía.
Sobre el posible paradero del policía, don Octavio puntualizó: “¡Es una alimaña! Tiene tres amantes, ya lo tenemos recorrido, en un día de estos aparece y lo agarramos. Nada más que es deber de la Fiscalía y no mía, yo estoy haciendo la chamba de la Fiscalía”.
Por otra parte, el padre del actor conocido por su participación en la serie ‘Vecinos’, se dijo complacido por la sentencia que recibió el otro guardia.
“Estamos contentos con el fallo de dos años de trabajo, de sacrificio, de dolor, de peritajes, de que no te hagan caso, de abrir la puerta cuando te cierran otra y así no fue fácil, fue difícil”, apuntó.
“El resultado fue que la razón la tenía yo y mis abogados, de que efectivamente el policía mata a mi hijo, nada de lo que dice el idiota del C4 (como se le conoce al reportero Carlos Jiménez) de que mi hijo se disparó, nunca, ahí está la información de la Fiscalía, los fallos, las noticias”, añadió.
Finalmente, Pérez confesó que esperaba que dicho policía tuviera 30 o 40 años de encierro, pero explicó que se da por bien servido, y recalcó que de lo que está seguro es que prácticamente es imposible que salga bajo fianza.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.