El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es un problema psiquiátrico que tiene una solución relativamente fácil, pero si no se trata puede ocasionar a lo largo de la vida depresión, baja autoestima, adicciones y hasta suicidio, señalaron especialistas.
Durante la inauguración del 12 Congreso Internacional sobre este mal, la experta María Elena Frade, presidenta de la Fundación Cultural Federico Hoth e impulsora de la Iniciativa DAH-México, dijo que en México seis por ciento de la población infantil puede tener este trastorno.
Sin embargo, solo 10 por ciento de ellos están diagnosticados; en los adultos la cifra es de tres por ciento, quienes tienen 80 por ciento de probabilidad de que sus hijos también padezcan TDAH.
Cuando no es atendido, abundó, este padecimiento es como una bola de nieve que crece, causa problemas en el salón de clase, en la familia y en el futuro de la persona.
El profesor de la escuela es la persona que mejor puede sospechar que un alumno padece TDAH pero la enfermedad debe ser diagnosticada por un psiquiatra, y en ese sentido consideró que en el país hay pocos especialistas ante el elevado número de personas que lo padecen.
Aclaró que tampoco debe considerarse que cualquier niño inquieto lo padece, pues no es lo mismo distraerse en clase que tener un problema de concentración, así como tampoco es lo mismo ser inquieto, que hiperactivo “no se están quietos, no pueden dormir, no pueden hacer planes , o seguir órdenes”
Asimismo defendió el uso de medicamentos para tratar este trastorno y señaló que hay mitos alrededor de ellos. En ese sentido explicó que el padecimiento se debe a una falla en neurotransmisores como la dopamina, serotonina y noradrenalina, lo que puede corregirse con medicamentos que estimulen estos químicos cerebrales.
La gente con este trastorno es proclive a volverse adicta al juego, alcohol y drogas, lo que se puede evitar con el tratamiento temprano. Hizo énfasis en que el consumo de mariguana afecta singularmente a esta población pues hace más potentes las características de la enfermedad.
Las adicciones son algunas de las enfermedades que pueden asociarse y derivarse del TDAH, por lo cual llamó a impulsar tratamientos duales. En ese sentido, recordó que 35 por ciento de la población carcelaria lo padece.
Al respecto, el doctor José Martínez Raga, psiquiatra y profesor de la Universidad de Valencia, señaló en general las adicciones y los padecimientos mentales están relacionados, pues 90 por ciento de quienes asisten a un tratamiento de adicción también padecen algún trastorno mental.
Mientras que 70 por ciento de quienes son tratados por padecimientos mentales también tienen alguna adicción.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.