Luego de que comunicadores le exigieron justicia en el asesinato del periodista Javier Valdez, en Sinaloa, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, rechazó que el gobierno de Enrique Peña Nieto espíe a periodistas, defensores de los derechos humanos y organizaciones no gubernamentales, porque las investigaciones son para buscar criminales.
“Nosotros rechazamos el que se esté haciendo algún tipo de espionaje o investigación respecto de periodistas, a algún defensor de los derechos humanos o de ONG. Nosotros rechazamos el que de parte del gobierno se estén ocupando éstos, cualquier instrumento para seguimiento o espionaje a algún medio de comunicación”, subrayó.
Luego de que ayer el diario estadunidense The New York Times publicó que el gobierno de Peña usa el malware espía Pegasus, que es de uso exclusivo de los gobiernos, el funcionario recordó que ayer la Presidencia de la República rechazó que existan pruebas de que el gobierno federal realiza espionaje.
“Hemos rechazado por supuesto tal reportaje, estamos pidiendo que exista la denuncia pertinente para que la PGR también pueda hacer la investigación al respecto, y ver si hay algún elemento al respecto”.
Osorio Chong respondió a los señalamientos de las víctimas del espionaje en una breve entrevista, al término de la reunión del gabinete federal de seguridad con el gobierno de Sinaloa y luego de que periodistas le dieron la espalda y protestaron por el asesinato de Valdez Cárdenas.
Según el funcionario, el gobierno federal usa los instrumentos de investigación para dar con criminales y destacó que, como en ningún otro momento de la historia de México, se ha capturado a los capos más peligrosos, algunos de los cuales siguen un proceso de extradición o ya han sido extraditados.
Este es el segundo posicionamiento del gobierno de Peña sobre el reportaje de espionaje del diario estadunidense publicado ayer, luego de que la Presidencia de la República alegó que “no existen pruebas” de que sea el gobierno el autor del espionaje a periodistas, defensores de derechos humanos y activistas.
En el caso del asesinato del periodista Javier Valdez, el secretario de Gobernación aseguró que no se ha dejado de investigar y que existe total comunicación con el gobierno del estado para darle seguimiento y celeridad a la investigación.
“Sobre el tema del hecho lamentable de Javier, son varias las acciones que se están haciendo. La PGR lo está llevando, se están siguiendo varias líneas, se están haciendo todo tipo de levantamientos e investigaciones, y por supuesto cuando se tenga elementos y sustancia para poder informar, así va a suceder. Hoy está en proceso la investigación”, atajó.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.