Un día después de que se hizo público en la plataforma Change.org la recolección de firmas para destituir al gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, la petición superaba las seis mil firmas.
La solicitud para remover al mandatario estatal está dirigida al Congreso local y es promovida en esa plataforma por el senador Samuel García, de Movimiento Ciudadano, bajo el título “Destitución del gobernador de NL, Jaime Rodríguez Calderón”.
En la información que publica Change.org para sustentar la petición de destitución se lee “El Bronco desvió recursos del estado de NL para su campaña presidencial”.
Se argumenta que, por 120 días, 572 servidores públicos, entre médicos, agentes del MP y policías estuvieron recabando firmas para “su patética campaña del mochamanos, en días y horas laborales”.
Los legisladores locales de NL tienen como plazo hasta el 20 de diciembre de 2019 para sancionar al mandatario estatal, destituirlo o inhabilitarlo.
“La exigencia se fundamentó en que apenas el 1 de agosto, la Sala regional especializada del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación determinó que el Poder Legislativo de Nuevo León está obligado a sancionar al mandatario por desviar recursos para obtener firmas en su campaña presidencial de 2018”, se lee en Change.org.
Aunque Jaime Rodríguez ha asegurado que el Congreso local no lo puede sancionar y menos aún remover del cargo, Durango tiene un antecedente legal en ese sentido.
Y es que en dicho estado los legisladores sí ordenaron la destitución del alcalde de la capital, José Ramón Enríquez Herrera, a quien además se le aplicó una multa por incurrir en un delito electoral.
Con ese antecedente, el Congreso de Nuevo León tiene elementos para destituir y sancionar al gobernador por haber utilizado a 572 empleados estatales para recabar firmas para su campaña por la Presidencia.
El delito ya fue confirmado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y los legisladores locales deben acatar la sentencia a más tardar en diciembre.
Los datos
El gobernador de Nuevo León pidió licencia para contender como candidato independiente a la Presidencia, para lo cual el INE le exigía juntar casi 867 mil firmas.
El Bronco puso a buscar firmas y credenciales al aparato burocrático de NL y presentó más de 2 millones de firmas.
El INE le señaló una serie de anomalías, pero el TEPJF le dio el aval y finalmente apareció en la boleta electoral.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.