Luis Miguel Barbosa, coordinador parlamentario del Partido de la Revolución Democrática (PRD), indicó que ‘a más tardar para el 20 de enero 2017, presentaremos en el Senado de la República una propuesta para hacer frente a la administración de Donald Trump: el seguir posponiendo medidas sería faltar a nuestro deber constitucional’.
En entrevista telefónica con Adela Micha para Grupo Imagen.
Adelantó que ‘llevamos más de un mes reunidos con expertos. El Senado se ha quedado rezagado en este tema; desde antes de ser electo, el gobierno debió de tomar cartas en el asunto. El PRI decía que era entrometerse con la vida política de otro país; luego ocurrieron las calumnias, una que otra cosa ocurrente, y el Estado jamás actuó’; además agregó:
De esta manera, Donald Trump empoderó su campaña, y más con la visita que tuvo en México. Hasta el día de hoy no hay una respuesta general; festejo que el sector empresarial, haya tomado sus medidas, pero todavía no tenemos una estrategia general. Yo he dicho que se emita un mensaje en cadena nacional, en voz de los representantes de los tres Poderes de la Unión”.
Tildó como un ‘Estado-decepción’ a la posición de las autoridades, ‘porque no sabemos que tan profundo será el impacto, como lo calificó Agustín Carstens; pugnamos por una estrategia general; la propuesta la terminaremos de analizar para el 15 de enero, y antes del 20 se habrá presentado ante el Senado de la República’: se les hizo tarde.
— ¿Y con respecto a la junta que mantuvieron ayer los integrantes del PRD con Miguel Ángel Mancera?
Fue una reunión que muestra unidad partidaria. Pero no quiero pensar que los gobernadores de la coalición doblaron a Mancera en su decisión respecto al 2018: esa propuesta para aliarse con el Partido Acción Nacional (PAN): la verdad a mí no me gustó la reunión. Yo sólo digo: ‘«pobre PRD, por un lado, hay quienes lo quieren llevar a ser el Partido Verde del PAN…»”
Y ‘pobres también aquellos que tanto miedo tienen de que gane Andrés Manuel López Obrador llegue a la presidencia. No creas que estoy en contra de una coalición. Pero hay que hablar con claridad; esas entrevistas de guardar posiciones ya no van; estoy preocupado por el PRD, por los de un lado y por los del otro lado’.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.