Los espectáculos con delfines y la utilización de estos animales en terapias quedaron prohibidos en la Ciudad de México este martes, por decisión de los diputados de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, quienes aprobaron distintas reformas en materia ambiental.
Con 40 votos a favor, cero en contra y 26 legisladores que no acudieron a la votación fue aprobado un dictamen presentado por las comisiones unidas del Medio Ambiente, Protección Ecológica y Cambio Climático y de Administración Pública Local, derivado de una iniciativa del diputado Xavier López Adame, del Partido Verde Ecologista de México.
El dictamen aprobado reforma diversos artículos de la Ley de Protección a los Animales de la Ciudad de México y la Ley para la Celebración de Espectáculos Públicos para el Distrito Federal.
“Queda prohibido por cualquier motivo (…) la utilización de mamíferos marinos, cualquiera que sea la especie en actividades de espectáculo, manejo, adiestramiento, entretenimiento y terapia. Queda exceptuada la exhibición de estas especies en los acuarios”, indica la reforma.
Los establecimientos dedicados a la celebración de espectáculos con delfines así como aquellos dedicados al adiestramiento o a dar terapias con esos animales tendrán tres meses, a partir de la entrada en vigor del decreto, para asegurar a los animales con base en la normatividad vigente o trasladarlos a santuarios.
Quienes no cumplan con las nuevas reglas serán sancionados con el equivalente de dos mil a cuatro mil veces la unidad de medida y actualización, es decir, de 113 mil hasta 300 mil 960 pesos, de acuerdo con un comunicado de la ALDF.
El documento aprobado este martes afirma que “para que los animales puedan realizar actos no comunes como saludar, dar beso y el famoso foot push (cuando un humano se para sobre un delfín y éste lo eleva), los animales acuáticos son sometidos a un duro entrenamiento, en el cual se les condiciona el alimento, incrementando su estado de estrés y hasta provocando enfermedades gástricas“.
Países como Costa Rica, Hungría, Chile e India han prohibido el cautiverio de delfines para su utilización en espectáculos.
De acuerdo con el dictamen, los diputados preguntaron a la Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud sobre los presuntos beneficios de la delfinoterapia. La Subsecretaría respondió que la terapia asistida con delfines no está reconocida dentro de las Guías de Práctica Clínica avaladas por el Centro Nacional de Excelencia Tecnológica en Salud y que es “cada vez menos realista la hipótesis de que los delfines curen a través del ultrasonido”.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.