El SAT aumentará la fiscalización sobre profesionistas que trabajan por su cuenta, empleados por honorarios, prestadores de servicios y pequeñas empresas; con el fin de identificar a deudores, evasores y contribuyentes morosos, alertó el Colegio de Contadores Públicos de México (CCPM).
Lo anterior con la finalidad mantener y, de ser posible, aumentar la recaudación registrada en 2020; la cual, apenas aumentó 0.1% entre enero y noviembre pasados; con un saldo acumulado de 3.02 billones de pesos, reportados por la Secretaría de Hacienda.
Guillermo Mendieta González, integrante de la Comisión Técnica de Auditoría Fiscal del CCPM, explicó que en 2021 no aumentaron ni se crearon nuevos impuestos; tal como lo prometió el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Sin embargo, con la finalidad mantener y garantizar el nivel de la recaudación, este año el Servicio de Administración Tributaria (SAT) intensificará la fiscalización sobre los medianos y pequeños contribuyentes; entre ellos, las pequeñas y medianas empresas y los prestadores de servicio.
Además, apuntó, de los profesionistas que trabajan por su cuenta, empleados por honorarios; quienes recurren a la figura de sueldos asimilados y todos los que no estén al corriente de obligaciones fiscales o hayan incurrido en discrepancia fiscal; es decir, con ingresos superiores que no fueron no declarados al SAT.
En una entrevista con Publimetro, el especialista del Colegio de Contadores Públicos advirtió que, tal como lo hizo en 2020, “el SAT llevará una fiscalización más importante, más a detalle y de mayor seguimiento; y que no esperará, como en administraciones pasadas”, para hacer revisiones “en tiempo real”.
Explicó que, por ley, la autoridad tiene hasta cinco años para revisar el cumplimiento de las obligaciones de los contribuyentes; lo que hoy lleva a fiscalizar los ejercicios de 2017 y 2018.
Pero, indicó Guillermo Mendieta González, “ahorita lo que quiere el Servicio de Administración Tributaria es seguir con este esquema de revisión; pero sin perder de vista las fiscalizaciones en tiempo real.
“Esto último con el apoyo de los CFDI –recibos o facturas electrónicas-, revisiones tributarias y auditorias electrónicas; además del envío de cartas-invitación o exhortos fiscales; aplicando la tecnología, para el uso cotidiano o el día a día” puntualizó.
De tal suerte, concluyó Mendieta González, que lo mejor será que todos los contribuyentes estén al pendiente de las invitaciones y procesos de revisión iniciados por el SAT; porque, si las obligaciones no cubiertas superan ocho millones de pesos, existe el riesgo de cárcel.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.