Ciudad de México.– La protestas feministas son clasificadas por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) como antagonistas de la seguridad pública de la Ciudad de México, una categoría bajo la que también se coloca a las agrupaciones delincuenciales.
El reporte «Agenda Social y Delincuencial de la Ciudad de México», contenido dentro de los documentos hackeados por el grupo Guacamaya, divide el antagonismo a la seguridad pública en dos grupos: el del activismo delictivo, -donde se ubica a grupos como carteles del narcotráfico- y el activismo social, del que enfatiza a los colectivos feministas, a los que califica como «sumamente radicales».
«Las acciones radicales de las diversas organizaciones sociales que acuden a esta jurisdicción son marchas, bloqueos viales y de ingreso a Palacio Nacional para la consecución de sus demandas», indica.
«El activismo en esta Ciudad de parte de colectivos feministas se ha tornado sumamente radical, realizando pintas a monumentos emblemáticos, agresiones contra hombres en sus protestas, así como robo a diversos comercios y destrozos de los mismos, con el fin de exigir medidas contra la violencia de género».
De 10 movilizaciones realizadas entre 2019 y 2020 que el informe destaca, 9 corresponden a protestas de colectivos feministas y una a la marcha de estudiantes en conmemoración por el movimiento estudiantil de 1968.
Como antecedente de la movilización de colectivas feministas, la Sedena refiere a los feminicidios de Lesvy Berlín, la agresión sexual a una adolescente por parte de elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y al aumento en los índices de violencia en contra de las mujeres.
«Los principales grupos que comenzaron sus protestas han incrementado sus movilizaciones y cada vez se han tornado más violentas, transformando sus formas de presión, siendo los colectivos anarquistas los más violentos, causando daños a inmuebles, monumentos, vías de comunicación y contra policías y transeúntes», advierte.
La Sedena identifica a 15 grupos de mujeres, los cuales tienen presencia tanto en la Capital como en el país.
Una pregunta sobre lechugas contaminadas terminó en una nueva amenaza comercial contra México. El presidente Donald Trump dijo que podría imponer un “gran arancel” al país por el brote de ciclosporiasis que afecta a miles de personas en Estados Unidos.
“Creo que vamos a imponer un gran arancel a México debido a la lechuga”, declaró el mandatario este viernes 24 de julio ante reporteros. Trump habló en tono relajado y sonriente, sin presentar un decreto, porcentaje,fecha de aplicación o procedimiento para establecer la tarifa.
Trump President Donald Trump speaks in the Oval Office of the White House, Friday, July 24, 2026, in Washington. (AP Photo/Rod Lamkey, Jr.) (Rod Lamkey/AP Photo/Rod Lamkey)
El republicano extendió la broma hacia Canadá por el humo de los incendios forestales que llegó a distintas zonas estadounidenses. “¿Cuál elegirías, la lechuga o el humo? Creo que elegiré el humo”, expresó durante el intercambio con la prensa.
Aunque la declaración no constituye un anuncio comercial formal, ocurre mientras las autoridades estadounidenses amplían la investigación sobre uno de los mayores brotes recientes de enfermedades transmitidas por alimentos.
¿La lechuga mexicana provocó el brote en Estados Unidos?
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) relaciona epidemiológicamente el brote con lechuga iceberg cortada, servida en restaurantes Taco Bell y suministrada por una empresa con operaciones en el centro de México.
Hasta este 24 de julio, mil 947 personasreportaron infecciones vinculadas con esa exposición en nueve estados: Illinois, Indiana, Kansas, Kentucky, Michigan, Ohio, Oklahoma, Pensilvania y Virginia Occidental. Por lo menos 98 pacientes requirieron hospitalización y no se registraron muertes.
La investigación, sin embargo, mantiene una diferencia importante entre los datos epidemiológicos y las pruebas de laboratorio. La FDA corrigió un resultado inicialmente presentado como positivo y determinó que se trató de un falso positivo. Hasta el 19 de julio no existían muestras confirmadas del producto con Cyclospora, aunque la agencia sostuvo que el rastreo de los casos seguía apuntando hacia la lechuga retirada.
La Secretaría de Salud de México también informó que los análisis realizados en lechugas y agua de la planta señalada resultaron negativos para el parásito y para coliformes fecales. Pese a ello, el retiro preventivo del producto continúa activo en Estados Unidos.
La Cyclospora cayetanensis provoca diarrea frecuente, pérdida de apetito, cólicos, inflamación, náuseas y cansancio. Sin tratamiento, los síntomas pueden prolongarse o reaparecer.
Por ahora, la frase de Trump permanece como una amenaza formulada entre bromas, no como un arancel aprobado. La investigación sanitaria sigue abierta y todavía deberá determinar con pruebas concluyentes cómo comenzó la contaminación.