La presidenta Claudia Sheinbaum llamó al gobierno de Estados Unidos a reforzar de manera urgente sus acciones contra el consumo de drogas y el tráfico ilegal de armas hacia México, al señalar que ambos problemas requieren una responsabilidad compartida y no pueden resolverse únicamente desde territorio mexicano.
Durante su conferencia de prensa realizada en el Estado de México, la mandataria reconoció que la coordinación bilateral ha mostrado avances en materia de seguridad, pero advirtió que el vecino del norte enfrenta una crisis de consumo de sustancias ilícitas que debe atenderse con un enfoque de salud pública.
“A ellos también les toca una parte. Se necesita una campaña muy intensa para reducir el consumo de drogas en Estados Unidos; no puede pensarse que este problema del cruce de drogas se resuelva solo de este lado de la frontera”, afirmó.
Sheinbaum subrayó que el combate al narcotráfico debe ir acompañado de estrategias de prevención, educación y atención a las adicciones en territorio estadounidense, pues —dijo— el principal mercado de estas sustancias se encuentra allá.
En cuanto al tráfico de armas, la Presidenta citó un caso reciente ocurrido en Tijuana, Baja California, donde fuerzas de seguridad localizaron un vehículo con 21 armas largas y 30 cortas provenientes de Estados Unidos.
“El 75 por ciento de las armas incautadas en México vienen de manera ilegal de ese país. Así como nosotros decomisamos droga, hemos pedido que ellos disminuyan el flujo de armamento”, puntualizó.
La titular del Ejecutivo recordó que México ha cumplido con su parte y presentó algunos resultados recientes: reducción del 50 por ciento en incautaciones de fentanilo en la frontera, aseguramiento de 320 toneladas de distintas drogas —más de la mitad en operativos marítimos— y una baja del 40 por ciento en homicidios dolosos.
Finalmente, reiteró que el combate a la delincuencia organizada requiere un esfuerzo conjunto que incluya también acciones contra la distribución de drogas y el lavado de dinero en Estados Unidos. “El gabinete de seguridad trabaja todos los días; este es un desafío compartido”, concluyó.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.