Ante la inminente desaparición de Nueva Alianza y Encuentro Social tras la elección del 1 de julio, no se puede esperar que se reduzcan los recursos que reciben los partidos, debido a que esto ya está establecido en las reglas del financiamiento público.
«La lectura festiva de la gente es: menos partidos, menos dinero; eso es una completa falacia, cuestan exactamente lo mismo por la forma en la que están establecidas las reglas del financiamiento público», indicó María Marván, investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, en el último programa de Urna tras Otra.
De acuerdo con el artículo 41 de la Constitución, en el inciso «a» de la fracción segunda se destaca que «el financiamiento público para el sostenimiento de sus actividades ordinarias permanentes se fijará anualmente, multiplicando el número total de ciudadanos inscritos en el padrón electoral por el sesenta y cinco por ciento del valor diario de la Unidad de Medida y Actualización».
Es decir, que el total de los recursos destinados a los partidos se fija por los ciudadanos en el padrón y no está relacionado con el número de partidos políticos.
Indicó que no necesariamente tener 10 partidos habla de una mejor democracia en el país, ni el hecho de que se reduzcan implica una menor condición democrática.
«Yo sí creo que hay que tener partidos fuertes. (…) De hecho, 10 partidos en más o menos igualdad de circunstancias, donde todos los partidos te ganen alrededor de un 8, 10 por ciento (de la votación) convierten una democracia en ingobernable.
«Cosa que evidentemente en este escenario, donde un partido se lleva 44 por ciento y un solo candidato, 53, estamos lejos de ese escenario», añadió.
Consideró que México ha vivido en un sistema tripartidista y que esto se mantendrá en el país.
¿Por qué Nueva Alianza y PES están lejos de salvar su registro?
Los partidos Nueva Alianza y Encuentro Social están muy lejos de tener los votos necesarios para salvar su registro, pese a las impugnaciones que realicen, indicó la experta.
“Tanto Nueva Alianza como el PES están muy lejos de tener los votos que necesitan para tener el 3 por ciento. Se subieron las reglas, la gente votó en términos generales por un solo partido, no tachó dos o tres emblemas. Quieren hablar de una impugnación de un recuento, no sé de dónde quieren recontar, ya se recontaron 75 por ciento de los paquetes electorales y le falta al PES un poquito más de 148 mil votos, no hay manera de que los obtengan. Veo un poco difícil que Andrés Manuel (López Obrador) diga que hubo irregularidades en su elección para que le pasen unos votos al PES”, indicó la experta en el programa.
Añadió que en el caso del PES claramente la figura central era López Obrador y se llevó los votos, además de que se hizo campaña para que se votara por un solo candidato y así se facilitarán las tareas de los funcionarios de casilla.
“Recordemos que en 2006, la propaganda de Nueva Alianza era uno de tres y ahí hubo un voto dividido fortísimo. Para presidente, Nueva Alianza votó por Calderón, y para diputados, la sorpresa fue que tuvo 5 por ciento (de la votación) y era su primera elección. Lo que pasa es que ahora, en el caso de Nueva Alianza, está dividido porque la maestra claramente se fue con López Obrador y Luis Castro se quedó con el PRI y dicen ‘un millón 400 mil votos tuvimos’, pues sí, pero ‘necesitabas un millón 600 mil’, es decir, ‘te faltaron 200 mil’, no les está faltando un puñadito de votos que puedan encontrar perdidos en alguna urna. Yo creo que lo lógico es que se vayan”, señaló.
Indicó que el PRD también quedó reducido debido a que varios de sus militantes se fueron con Morena, lo que quiere decir que a Ricardo Anaya le salió muy cara y poco útil la alianza, además de que le estorbó.
El PVEM también decreció y se peleó con el PRI en Chiapas, lo que terminó por beneficiar a Morena.
Por el contrario, el que sí creció es Movimiento Ciudadano por su candidato, Enrique Alfaro, que ganó en Jalisco.
Señaló que no es cierto que al tener menos partidos se gastará menos en ellos, debido a la forma en la que están establecidas.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.