El Gobierno de la Ciudad México recomendó que debido a la contingencia sanitaria por Covid-19, se suspendan los velorios de las personas que hayan muerto a consecuencia de este virus y en dado caso, sólo podrán realizarse ceremonias con un máximo de 20 personas.
La secretaria de Gobierno, Rosa Icela Rodríguez también informó que no se realizarán necropsias a las víctimas, ni tampoco se harán traslados de cadáveres contagiados fuera de la Ciudad de México, ni al extranjero.
Nos enfrentamos a un virus que permanece en el cuerpo aún después de la muerte, por tanto, en los casos de personas fallecidas por Covid-19 no se realzarán necropsias, ni traslados fuera de la zona conurbada Del Valle de México, ni al extranjero y se recomienda que no haya velorios y en caso de que los familiares decidan realizar una ceremonia de despedida a sus difuntos, estas reuniones no deberán exceder de 20 personas”, abundó en conferencia la secretaria de Gobierno.
También fue presentado el protocolo de Actuación Interinstitucional para el caso de personas fallecidas por sospecha o confirmación por Covid-19 en la CDMX, el cual contempla tres escenarios: muerte en domicilio, hospital y vía pública.
Domicilio: Cualquier persona deberá notificar a la policía, Locatel o 911, para que un Centro de Mando reporte el fallecimiento a la Secretaria de Salud, acuda al domicilio y emita un certificado de defunción, para que la Agencia de Protección Sanitaria establezca un proceso de sanitización y se hará un cerco y seguimiento epidemiológico para evitar que se propagué el virus.
Deceso en Hospital Publicó o Privado: en el caso de hospital público, será la Secretaria de Salud la responsable de emitir un certificado de defunción, se establecerá si la muerte fue por sospecha o confirmación de COVID-19, sería el mismo procedimiento en un hospital privado, donde el responsable médico sería el indicado para emitir un certificado de defunción.
Los hospitales serán responsables de la sanitización de los espacios
Muerte en vía pública: Atenderá el suceso la SSC a través del C-5 y se informa al Ministerio Público, para que de intervención a servicios periciales y la Secretaria de Salud expedirá el certificado médico o el médico legista en su caso, de confirmarse que fue por COVID o por sospecha, el lugar será sanitizado por las alcaldías y la Secretaria de Salud establecerá un cerco y seguimiento epidemiológico en el lugar.
Si hay familiar responsable: tomará la decisión para los servicios funerarios y si no tiene los recursos para pagar el funeral, el gobierno capitalino apoyará de manera gratuita. Los servicios funerarios serán los que se encargarán de la inhumación o cremación.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.