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México

Tácito rechazo de Osorio a que expertos se reúnan con militares

Ante la petición del grupo de expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para el caso Ayotzinapa de entrevistar a los militares de la región de Iguala, el titular de la Secretaría de Gobernación (SG), Miguel Ángel Osorio Chong, prácticamente rechazó la solicitud.

–¿Cuándo les dará la entrevista con los militares? –se le preguntó.

–Ha sido muy clara la posición. Hay un proceso, tenemos nuestro propio procedimiento, nuestras leyes, y bajo esas normas nos vamos a seguir manejando en México.

Al respecto, el subsecretario de Derechos Humanos de la dependencia, Roberto Campa, dijo que están obligados a respetar el marco legal que rige el proceso. ‘‘No encontramos, ni en el marco legal ni en la jurisprudencia, sustento para estas diligencias’’, comentó a La Jornada.

Los expertos de la CIDH, agregó, están conscientes de ello y no pretenden que el asunto sea una diligencia judicial. ‘‘Nos comprometimos a analizar si ello puede o no poner en riesgo la investigación y tendremos una respuesta en los próximos días’’.

El factor de la actuación de los soldados del 27 batallón de infantería, con sede en Iguala, vuelve a ser punto de discusión; en meses pasados, los familiares exigieron ingresar a las instalaciones castrenses y ahora los enviados de la CIDH buscan ahondar en esa posibilidad.

El comité de expertos concluirá su trabajo el último día de agosto próximo; evaluarán la calidad de la investigación, la procuración de justicia y la atención a víctimas.

Osorio dijo que se aceptó la colaboración del organismo internacional para dar ‘‘tranquilidad’’ a los padres de los jóvenes, en el sentido de que ‘‘el procedimiento hecho por la PGR (Procuraduría General de la República) fue correcto, transparente y se ha venido informando de manera oportuna a todos los medios de comunicación mexicanos’’, dijo.

El funcionario refrendó su apoyo al trabajo y resultados de la indagatoria de la procuraduría, la cual determinó que los normalistas fueron asesinados, calcinados y la mayoría de los restos esparcidos en un río.

En tanto, se busca reactivar el diálogo entre el gobierno federal y los familiares de los estudiantes de Ayotzinapa, confirmó el subsecretario Campa. Funcionarios federales se han entrevistado ‘‘prácticamente a diario’’ con los enviados de la CIDH, señaló.

‘‘Es una relación permanente, fluida, cordial, respetuosa. Uno de los aspectos (a analizar) tiene que ver con la revisión de la investigación. (Los enviados de la comisión) han venido también trabajando de manera muy importante con las víctimas y para acercar las posiciones (de los padres de los 43 desaparecidos) con la autoridad’’, agregó.

Precisó que se han hecho gestiones con el comisionado de la Policía Federal (Enrique Francisco Galindo Ceballos) ‘‘para hacer los mayores esfuerzos de búsqueda, a partir del compromiso de la SG para atender a los familiares’’, y “evitar que sean blanco de una doble victimización, porque se les han acercado personas quienes, sin fundamento, les dan falsas pistas acerca del destino de los muchachos’’.

El grupo de la CIDH sugirió desde marzo pasado que el Estado continúe con la búsqueda de los estudiantes, tome la perspectiva de la desaparición forzada –no sólo secuestro, homicidio y delincuencia organizada–, atienda a las víctimas y resguarde adecuadamente la información del caso.

La entrevista, ‘‘clave’’

Los expertos dijeron el lunes pasado que la diligencia con los soldados es ‘‘clave’’ en el proceso de esclarecimiento, ‘‘porque ellos estuvieron en varios escenarios’’ el 26 de septiembre.

Osorio fue entrevistado antes de reunirse con el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Luis María Aguilar, para evaluar la implementación del sistema penal acusatorio. En otro tema, dijo que no hay elementos que permitan asegurar si existe alguna presencia delcártel Jalisco Nueva generación en el Distrito Federal o de algún otro.

Fuente: La Jornada

México

Detesta Sheinbaum el regreso de Rocha a Sinaloa

El regreso de Rubén Rocha Moya como gobernador de Sinaloa, tras 112 días de licencia, ha calado en las entrañas del partido en el poder. El Gobierno de Claudia Sheinbaum, así como Morena y una veintena de gobernadores emanados de la autonombrada Cuarta Transformación, han querido desmarcarse de la decisión de quien hoy está acusado por Estados Unidos de supuestos nexos con una de las facciones del Cártel de Sinaloa. Rocha Moya, argumentan en el oficialismo, ha vuelto a su cargo de forma unilateral, en una decisión no consultada.

La agrupación guinda encabezada por Ariadna Montiel ha asegurado, en un escueto mensaje, que no fue informada previamente, que “se deslinda de esta decisión” y, coincidiendo con la Secretaría de Gobernación de Rosa Icela Rodríguez, aclara que la reincorporación de Rocha Moya responde a una determinación personal del mandatario sinaloense.

La reacción de los otros gobiernos estatales ha ido más lejos. Han recordado al gobernador que “ninguna decisión personal está por encima del mandato ciudadano ni del proyecto colectivo”. No han necesitado pedirle expresamente que solicite una nueva licencia. Después de cerrar filas con Sheinbaum, el mensaje ha sido inequívoco: “Hacemos un llamado a Rubén Rocha Moya a la madurez y a la responsabilidad”. El pronunciamiento confirma que el regreso de Rocha no cuenta con el respaldo político de la estructura territorial de Morena.

Con todo, la reacción del oficialismo ha llegado con retraso: cinco horas después de que Rocha Moya anunciara su regreso e incluso acudiera a la sede gubernamental. El mensaje de la dirigencia morenista ha sido replicado textualmente por algunas figuras de la agrupación guinda, como Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, mientras los senadores del bloque han dicho que serán respetuosos de los tiempos y de las indagatorias de las autoridades.

Otras figuras también han elevado el tono. Ricardo Monreal, coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, ha sugerido a Rocha reconsiderar su decisión y retomar la licencia hasta que la Fiscalía General de la República (FGR) concluya las investigaciones, bajo el argumento de que así se evitaría que este episodio sirva a la oposición “para dañar la imagen de la presidenta”.

No ha sido el único. Alfonso Ramírez Cuéllar, vicecoordinador de los diputados de Morena y cercano a la mandataria, también se ha salido del guion y ha recalcado que el regreso de Rocha es una muestra de que el fuero constitucional —que protege al gobernador de ser procesado penalmente— debe desaparecer. “El fuero es una vergüenza nacional. Es una protección injustificada y arbitraria que genera impunidad y degrada la representación popular”, ha lanzado.

La Secretaría de Gobernación también ha aclarado que la Fiscalía a cargo de Ernestina Godoy mantiene abiertas las carpetas de investigación relacionadas con los 10 funcionarios y exfuncionarios en la mira de Estados Unidos, incluido Rocha. Y ha reiterado que la Secretaría de Relaciones Exteriores ha solicitado con insistencia a Washington las pruebas que sustenten los señalamientos. Hasta ahora, no han llegado.

Sin embargo, la mandataria no ha emitido pronunciamiento alguno. El regreso de Rocha ha coincidido con un resfriado que ha impedido a Sheinbaum encabezar su conferencia matutina este viernes. “Les informo que amanecí con gripa muy fuerte, tos y fiebre; no es nada grave, pero los médicos me han recomendado reposo”, publicó la presidenta en su cuenta de X horas antes de que el gobernador anunciara su regreso.

Rocha, entretanto, ha construido su retorno sobre la idea de que, después de la presunta investigación de la Fiscalía mexicana, no existen elementos que acrediten su participación en un delito. En su mensaje, aseguró que es “ajeno e inocente” respecto de las acusaciones y que vuelve para cumplir su encargo hasta octubre de 2027.

El Departamento de Seguridad de Estados Unidos señala a Rocha y a otros nueve funcionarios y exfuncionarios cercanos a él, incluido el senador Enrique Inzunza, por presuntos vínculos con una facción del Cártel de Sinaloa. El gobernador se ha limitado a negar las imputaciones.

Antes de que el oficialismo saliera a plantar cara, las críticas de la oposición cayeron como avalancha. El PAN condenó la decisión de Rocha Moya. Jorge Romero, dirigente del partido albiazul, desconoció al Gobierno de Sinaloa y reiteró su petición de declarar la desaparición de poderes en el estado, una facultad del Senado mexicano, mientras legisladores panistas, del PRI y de Movimiento Ciudadano calificaron el regreso como un símbolo de impunidad. La senadora Lilly Téllez habló de un país sometido por un “narcopartido”.

El PRI endureció todavía más el tono. El dirigente del partido tricolor, Alejandro Moreno, acusó al gobernador de ser un político protegido por Morena y sostuvo que su regreso evidencia la política de impunidad que ha denunciado en reiteradas ocasiones.

Desde Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez calificó el hecho como un día de “vergüenza nacional” y cuestionó el mensaje que el Gobierno envía con este retorno. “No se aclararon las acusaciones del Gobierno de Estados Unidos que emitió una orden de extradición del gobernador de Sinaloa. Sin verdad y sin justicia, solo queda impunidad”, dijo en un video publicado en sus redes.

Guadalupe Acosta Naranjo, dirigente del partido de reciente creación Somos México, atribuyó el regreso a una decisión del Gobierno y aseguró que existe un pacto de impunidad.

El anuncio de Rocha ha llegado, además, a atizar el fuego político en Sinaloa, que se extiende a todo el país. La detención de Fausto Corrales volvió a poner bajo los reflectores el episodio del 25 de julio de 2024, cuando fue asesinado el exdiputado federal Héctor Melesio Cuén y secuestrado Ismael El Mayo Zambada para ser trasladado contra su voluntad a Estados Unidos, según la versión sostenida por la FGR a raíz de una carta atribuida al capo. Corrales es considerado un testigo clave de ese capítulo.

Aun así, Rocha vuelve ahora al Palacio de Gobierno, carente del respaldo de la presidenta, de su partido y de sus correligionarios. Mientras tanto, se reactivan un puñado de preguntas: ¿cuánto ha avanzado la investigación de la Fiscalía mexicana? ¿Qué pruebas tiene Estados Unidos contra Rocha Moya?

Con todo esto en el aire, el gobernador vuelve a la primera línea y retoma su cargo en el ojo del huracán.

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