Ciudad de México.– Edgar Amador Zamora, actual secretario de Hacienda y Crédito Público, trabajó en Vector Casa de Bolsa, institución financiera recientemente sancionada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por presuntamente participar en esquemas de lavado de dinero vinculados a cárteles del narcotráfico mexicanos.
La trayectoria de Amador Zamora en Vector fue destacada públicamente por la Secretaría de Hacienda el pasado 8 de marzo en la red social X, como parte de su perfil profesional tras ser nombrado por la presidenta Claudia Sheinbaum en sustitución de Rogelio Ramírez de la O.
Vector Casa de Bolsa también ha sido relacionada con el empresario regiomontano Alfonso Romo Garza, quien fue jefe de la Oficina de la Presidencia durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador entre 2018 y 2020. Según el Registro Público de Comercio, Romo figura como accionista fundador de Vector, además de haber sido su consultor y presidente honorario de Vector Empresas.
Este miércoles, el Departamento del Tesoro estadounidense anunció la prohibición de transacciones financieras con CIBanco, Intercam Banco y Vector Casa de Bolsa. Las identificó como entidades implicadas en el lavado de millones de dólares provenientes del narcotráfico y en la facilitación de pagos para adquirir precursores químicos destinados a la producción de fentanilo.
Ante el señalamiento, la Secretaría de Hacienda respondió con un comunicado en el que afirma no contar con información que vincule a estas instituciones financieras con actividades ilícitas. La dependencia indicó que ha solicitado formalmente al gobierno estadounidense pruebas que sustenten las acusaciones, sin que hasta ahora haya recibido documentación.
“De contar con información contundente que pruebe actividades ilícitas de estas tres instituciones financieras, actuaremos con todo el peso de la ley”, advirtió la dependencia.
Por su parte, Vector aseguró en días recientes que las operaciones señaladas fueron realizadas con “empresas legalmente constituidas”, y defendió la legalidad de sus actividades, sin emitir comentarios específicos sobre las sanciones impuestas.
Las acusaciones del gobierno estadounidense y la vinculación indirecta del actual secretario de Hacienda con una de las entidades implicadas abren un nuevo frente de escrutinio sobre los vínculos entre el sistema financiero mexicano y las redes del crimen organizado, justo cuando el nuevo gobierno federal busca enviar señales de confianza a los mercados e inversionistas internacionales.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.