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Urgen a implementar protección para activistas LGBTTTI

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En los últimos cinco años, los crímenes de odio contra las poblaciones de la comunidad LGBTTTI en México han ido en ascenso, y los de activistas no han sido la excepción, pues de los 381 homicidios cometidos de 2013 a 2017, 14 fueron hacia defensores de los derechos humanos de estos grupos, por lo que ven necesario implementar mecanismos de protección para estas personas.

De acuerdo con la organización civil Letra S, en 2017 se registró una cifra récord de asesinatos contra la comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual, Transgénero, Travesti e Intersexual (LGBTTTI) con 95 personas, superior a la de años anteriores, y estimó que los números para 2018 podrían ser similares.

En 2016 hubo 76 homicidios; en 2015, 61, y en 2014, 65, todos ellos originados por la homofobia, lesbofobia o transfobia que se vive en el país, los cuales ocurrieron en Veracruz, Chihuahua, Quintano Roo, Estado de México, Puebla y Tamaulipas, informó a Notimex el director de dicha asociación, Alejandro Brito.

Ante esas cifras, Brito opinó que hace falta sensibilizar a la población en general respecto a que los defensores de la comunidad LGBTTTI están más expuestos a sufrir agresiones, son más vulnerables por su orientación sexual y su identidad de género.

Aseveró que eso no lo tienen claro las autoridades con los mecanismos de protección a defensores de derechos humanos en el país, por lo que consideró necesario capacitarlos y sensibilizarlos sobre el tema, para que junto con organizaciones civiles se implementen protocolos en la materia.

Kenya Citlali Cuevas Fuentes, activista de la población trans, ha aumentado su seguridad, luego de que a fines de enero pasado fuera asesinada su compañera Pamela Sandoval Ramírez, mujer trans que laboraba en una estética dentro del mismo inmueble donde vive ella, en el municipio de Chimalhuacán, Estado de México.

En 2016 la defensora también presenció el homicidio de su compañera Paola, una mujer transexual que trabajaba como sexoservidora y quien fue baleada por un presunto cliente. Kenya junto con otras compañeras detuvieron al agresor, que más tarde quedó en libertad, y por ello es una de las personas con mayor riesgo en este caso.

Aunque su activismo comenzó años atrás apoyando a sus compañeras con VIH desde la cárcel, su labor desde el asesinato de Paola no ha cesado; ha trabajado en favor de la población trans, en especial de las mujeres, sector con el mayor índice de transfeminicidios, y por la labor que realiza el gobierno la ha protegido.

«Cada día me doy cuenta de la violencia extrema en la que nos encontramos, no tenemos mecanismos de defensa ni de protección como comunidad LGBT, ni nada», enfatizó.

Ella se siente vulnerable, sensible, con mucho miedo; su casa, considerada un búnker, no fue garantía para Pamela y piensa que tal vez sea un tipo de advertencia para ella, se le vienen muchas preguntas y dudas a la cabeza, está cansada de los crímenes de odio y que las mujeres transgénero sufran actos de violencia.

También está harta de la discriminación e invisibilización que sufren hasta por las demás poblaciones de la comunidad LGBT. «Yo sé que no puedo cambiar el mundo, pero sí puedo cambiar mi entorno», por lo que seguirá con su labor y su lucha por visibilizar a las mujeres trans y que sus derechos sean respetados

Además, Kenya denunció a los funcionarios que quieren trabajar por los derechos de las mujeres trans y que no han hecho nada para detener estos homicidios de odio, y quienes hasta el momento no se han pronunciado al respecto.

La activista Jazziel Bustamante, originaria de Veracruz, expuso que los estados donde se han registrado mayor índice de asesinatos de defensores de derechos humanos de la comunidad LGBTTTI, son los mismos donde hay más prevalencia de crímenes de odio en general hacia dicha comunidad, como Guerrero, Tamaulipas, Estado de México, Veracruz y Guanajuato.

Indicó que un caso muy sonado fue el asesinato de Édgar Eloy Sosa Meyemberg, director de Desarrollo en la organización Ave de México, y activista desde los 17 años, quien fue visto por última vez en Chicoloapan, Estado de México, luego de impartir un taller en la Universidad Autónoma de Chapingo, y su cuerpo fue encontrado en la alcaldía Iztapalapa en 2014.

A su vez, Iván Tagle, de Yaaj México, compartió que como directivo de una asociación civil dedicada a proteger los derechos de las personas LGBTTTI debe guardar ciertos protocolos para su seguridad.

México

El Viceroy obtiene 90 días más para negociar con el gobierno de EEUU

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Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.

Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.

Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.

Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.

¿Quién es El Viceroy?

Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.

Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.

Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.

El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.

Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.

Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.

Amado Carrillo, 'El Señor de los Cielos', exlíder del Cártel de Juárez
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)

La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.

Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.

Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.

Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.

El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.

En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.

Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.

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