El expresidente Vicente Fox Quesada planteó que México podría entregar a un gobernador de Sinaloa o Tamaulipas a Estados Unidos como primer arresto de un supuesto “narcopolítico” de Morena, con el fin de evitar una intervención directa de Washington bajo el argumento del combate al narcotráfico.
A través de su cuenta en X, el exmandatario señaló diversos escenarios ante las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha mencionado la posibilidad de realizar acciones terrestres contra cárteles del crimen organizado. Fox sostuvo que, si el gobierno mexicano insiste en defender la soberanía sin emprender acciones contundentes, podrían incluso ingresar marines estadounidenses para capturar a un político de alto nivel.
El panista recordó antecedentes de operaciones de ese país en territorio mexicano y citó la incursión relacionada con el caso del doctor Machén tras el asesinato del agente de la DEA, Enrique Kiki Camarena. También aseguró que existen reportes sobre una “prácticamente invasión por aire” de milicias estadounidenses que habrían emitido advertencias a aviones civiles en México.
Frente a este panorama, el expresidente exigió a la mandataria Claudia Sheinbaum asumir una postura firme contra el crimen organizado y abandonar, según sus palabras, una actitud evasiva. Sus declaraciones ocurren en medio de crecientes presiones desde Estados Unidos para que México refuerce las estrategias de seguridad.
Sheinbaum ha respondido que la oposición mexicana, integrada por PRI, Movimiento Ciudadano y PAN, impulsa una campaña de descrédito internacional para promover una intervención extranjera ante la falta de apoyo interno. La presidenta ha señalado que la narrativa de “narcopresidente” y “narcocandidata” forma parte de esa estrategia política.
Tras la llamada telefónica del 12 de enero de 2026 entre Trump y Sheinbaum, la jefa del Ejecutivo afirmó que quedó descartada cualquier acción militar en territorio nacional y anunció reuniones bilaterales para el 23 de enero y principios de febrero en Washington.
En este contexto, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, destacó la cooperación entre ambos países luego de la detención de Alejandro Rosales Castillo. El diplomático aseguró que el trabajo coordinado bajo el liderazgo de Trump y Sheinbaum genera resultados concretos y refrendó el compromiso conjunto para fortalecer la seguridad y la justicia.
El tema mantiene la atención pública mientras continúan las negociaciones bilaterales en materia de combate al narcotráfico y respeto a la soberanía nacional.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.