La participación en las elecciones rusas sube cinco puntos a mediodía

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Vladímir Putin está cada vez más cerca de su objetivo de lograr una convincente victoria que le permita dirigir Rusia con mano de hierrodurante los próximos seis años. A la vista de los primeros datos de participación, los rusos se están volcando en las urnas en unas elecciones en las que el actual primer ministro parte como gran favorito. A mediodía, cerca del 48% de los 108 millones de rusos con derecho a voto habían acudido a las urnas, frente al 43% que lo habían hecho en 2008.

Los comicios presidenciales comenzaron, debido a la diferencia horaria con las diferentes regiones del país más grande del planeta, cuando en España era todavía el día sábado.

Aunque en general la votación trascurre con tranquilidad, ya se han producido las primeras denuncias de incumplimientos de la ley y abusos cometidos por los responsables de diversos colegios, particularmente en la provincia de Oriol, en el centro europeo de Rusia, y en Moscú, según han declarado representantes del Partido Comunista y del opositor Yábloko (cuyo candidato, Grigori Yavlinski, no pudo competir esta vez por habérsele negado la inscripción debido a formalidades relacionadas con el número necesario de firmas).

Mientras tanto, a las dos de la tarde, hora de Moscú (las once en España) habían votado en la capital cuatro de los candidatos presidenciales. El nacionalista y excéntrico Vladímir Zhirinovski, criticó las cabinas de votación y dijo que se podía ver lo que la persona hace en su interior. “No es una cabina para el voto secreto, es una profanación”, declaró a pie de urna, al mismo tiempo que dijo que esperaba que estas elecciones sean limpias. Zhirinovski, como toda la oposición, ha criticado los pasados comicios parlamentarios de diciembre por fraudulentos.

En estas elecciones presidenciales, las quintas desde la desintegración de la Unión Soviética, compiten cinco candidatos, pero nadie duda –y los sondeos así lo muestran- que el vencedor será  Putin, quien ya ocupó la jefatura del Estado por dos periodos consecutivos, del año 2000 al 2008. Putin votó junto con su Esposa, Ludmila, con quien no se le había mostrado juntos desde hace seis meses. Poco después, entraron en el colegio tres jóvenes ucranias que con gritos de protesta contra el primer ministros empezaron a desnudarse. Fueron detenidas cuando ya se había despojado de parte de la ropa y se habían quedado con los pechos descubiertos.

Los competidores de Putin son el comunista Guennadi Ziugánov, que, como de costumbre, ocupará el segundo lugar si se cumplen los pronósticos de los expertos. Zhirinovski es otro veterano de los maratones presidenciales. Serguéi Mirónov, exjefe del Senado, trata de ocupar el nicho socialdemócrata, aunque hay que decir que todos los intentos de crear un gran partido de esta tendencia han fracasado en Rusia.

Cierra la lista de candidatos el único hombre nuevo en la política rusa: el multimillonario Mijaíl Prójorov, quien, aunque representante del gran capital, puede reunir los votos de los que desean una liberalización del actual sistema y la realización de reformas democráticas. Prójorov es el único que no votó en la capital; lo hizo en Siberia, en la región de Krasnoyarsk, donde paga sus impuestos.

En estas presidenciales pueden votar un máximo de 108.137.957 personas en 95.000 colegios electorales más cerca de 1.800.000 rusos que residen en el extranjero: en 147 países se han abierto cerca de 400 colegios para estos efectos. Ya hicieron uso de su derecho a votar anticipadamente durante la semana casi 260.000 personas en Rusia –principalmente en las regiones apartadas y más de 80.000 en el extranjero.

La apertura de los colegios electorales en los suburbios de Moscú estuvo marcada por un triste incidente, cuando un hombre de 66 años, que hacía la cola a la entrada para ser de los primeros en votar, murió de un ataque al corazón en Zelenogrado.

Por primera vez en la mayoría de los colegios –91.000- se han instalado videocámaras que permiten seguir la votación por Internet. La iniciativa partió de Putin después de las durísimas críticas que se hicieron a las parlamentarias de diciembre pasado. Estas cámaras deberían, teóricamente, impedir las falsificaciones, pero hay expertos que aseguran que de todas maneras estas son posibles a la hora de llenar los protocolos de la votación. Y el comunista Ziugánov manifestó a pie de urna su descontento con las cámaras, que en ciertor casos no muestran cuántas papeletas deposita el votante en la urna.

Este domingo se celebrarán una serie de manifestaciones, la mayoría de las cuales transcurrirá en Moscú y reunirá a los partidarios de Putin. Mañana continuarán los mítines: los prorégimen se concentrarán en las cercanías del Kremlin, mientras que la oposición lo hará en céntrica plaza Pushkin.

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