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Resto del mundo

Quiénes son los incansables rescatistas mexicanos que ayudan en el derrumbe de Miami

Siete rescatistas mexicanos y un binomio canino son parte del equipo que, incansablemente, han estado desde el viernes 25 de junio ayudando en las labores de rescate tras el derrumbe en Miami de un edificio residencial, del cual se han reportado al menos 10 muertos y unas 150 personas desaparecidas.

El pasado jueves 24 de junio, a eso de las 2:00 AM (hora local) ocurrió el derrumbe parcial del edificio de 12 plantas entre las calles 88 y Collins Avenue en Surfside, cerca de Miami Beach, torre que forma parte del complejo Champlain Towers.

Desde entonces, los bomberos locales acompañados por socorristas nacionales y extranjeros llevan a cabo una imponente operación de búsqueda y rescate, que este lunes cumple su quinto día.

Entre los rescatistas que se sumaron a estas labores se encuentra un grupo de mexicanos quienes son integrantes de el equipo de rescate de la ONG Cadena (Comité de Ayuda ante Desastres y Emergencias Naturales) denominado Go Team. Este grupo arribó a la zona desde el pasado viernes y se apoyan en sus labores con equipo que cuenta con tecnología del Life Locator y el Finder (Sistema de Detección de Vida). De igual manera, se encuentran brindando apoyo psicosocial a los familiares de las víctimas.

(Cortesía ONG Cadena)(Cortesía ONG Cadena)

Wanda Wurman, directora general de Cadena Argentina, contó a Infobae que este Go Team de la organización se encuentra capacitado en tareas de búsqueda y rescate por el ejército de Israel, lo que les ha permitido alcanzar los más altos parámetros profesionales. Se trata del personal que envían a lugares de desastres, llegando en menos de 48 horas del momento de las tragedias, y a su vez, colaboran con las distintas autoridades y organizaciones que trabajan en campo.

La organización de Cadena, nacida en la comunidad judía, es global. Cuenta con unas nueve oficinas en distintos países, uno de ellos México. Todas sus sedes están centradas en brindar prevención, asistencia y alivio ante crisis y desastres humanitarios, de acuerdo con lo contado por la misma organización. En su conteo tienen a más de tres millones de personas a quienes han asistido en intervenciones humanitarias en 26 países.

“Está lloviendo todo el tiempo, hubo un incendio provocado ahí mismo por el desplome, muchas veces tuvimos que parar actividades por el incendio”, comentaba Benjamín Laniado, secretario general de Cadena Internacional, sobre lo que han vivido en la zona.

(Cortesía ONG Cadena)(Cortesía ONG Cadena)

El gen hispano en esta tragedia no es casualidad. Florida, y en específico su famosa Miami, se ha caracterizado por ser un de los puntos en los que más latinoamericanos hay en todo Estados Unidos. Se habla bastante español y en esta tragedia también han sido, lamentablemente, mayoría.

Y es que la Policía de Miami-Dade dio a conocer nuevos nombres de las nueve personas fallecidas en el derrumbe parcial de un edificio de apartamentos en la ciudad costera de Surfside, entre cuyos escombros los equipos de rescate buscan todavía a más de 150 desaparecidos.

La mayoría de los nombres de las víctimas mortales de la tragedia ocurrida en Champlain Towers la madrugada del 24 de junio son hispanos. En el edificio Champlain Towers South vivían o estaban alojadas temporalmente personas de diversos países, entre ellos Argentina, Paraguay, Uruguay, Chile, Colombia y Venezuela.

La primera víctima mortal en ser identificada fue Stacie Dawn Fang, de 54 años. Su hijo, Jonah Handler, de 15 años, fue sacado con vida de los restos del edificio y se recupera en un hospital de sus lesiones.

Después se identificó a Antonio y Gladys Lozano, de 83 y 79 años, y a Manuel LaFont, de 54 años.

El domingo fueron identificados Leon Oliwkowicz, de 80 años, Luis Bermúdez, de 26, Ana Ortiz, de 46, y Christina Beatriz Elvira, de 74.

Brian Fincheltub, Director de Asuntos Consulares de Venezuela en Estados Unidos, confirmó que Oliwkowicz y Elvira estaban en la lista de ciudadanos de su país desaparecidos.

(Cortesía ONG Cadena)(Cortesía ONG Cadena)

Los ingenieros y arquitectos que han estado trabajando arduamente en determinar las causas del desplome del edificio en Florida, dijeron que podría llevar mucho tiempo reconstruir las pistas para saber por qué se produjo un colapso parcial del condominio de Miami.

Sin embargo, los expertos han asegurado que hay algunos datos en lo que han estado trabajando para llegar a una conclusión: componentes corroídos, una base socavada o defectos en el edificio, tanto en la construcción como en el diseño.

Pero hay indicadores de lo que pudo haber ocurrido. Y es que hace casi tres años, según unos correos electrónicos que ahora han sido difundidos, una empresa de ingeniería estimó que las reparaciones importantes que necesitaba el edificio costarían más de 9 millones de dólares.

El correo electrónico de la empresa Morabito Consultants forma parte de una serie de documentos publicados por la ciudad de Surfside, esto tras la publicación de otro documento de la empresa que mostraba que la cubierta de la piscina de la planta baja del edificio estaba apoyada en una losa de hormigón que presentaba “importantes daños estructurales” y debía ser reparada en profundidad. Ese informe también revelaba “abundantes grietas y desconchados” en las columnas, vigas y paredes de hormigón del estacionamiento.

El informe no advertía del peligro inminente de los daños, y no está claro si alguno de los daños observados fue responsable del derrumbe de las Torres Champlain Sur, ya que la causa aún no fue establecida, pero por ahora las primeras señales apuntan a fallas edilicias que podrían haber sido atendidas.

La estimación de costes mostraba que las reparaciones en todo el edificio costarían más de 9,1 millones de dólares, y que sólo el coste de las obras en el garaje, la entrada y la cubierta de la piscina suponía más de 3,8 millones de dólares. Cuando el edificio se derrumbó, las obras aún no se habían realizado.

Resto del mundo

Japón eleva tasa de interés a máximo de 31 años para frenar inflación

Japón eleva tasa de interés a máximo de 31 años para frenar inflación

El Banco de Japón ha incrementado su tasa de interés principal a un nuevo máximo de 31 años, en un esfuerzo por alejarse de décadas de costos de endeudamiento ultra bajos y frente a crecientes presiones económicas en el país. En una decisión ampliamente anticipada, el Banco de Japón (BOJ) elevó la tasa del 1% al 1.25%, un nivel no visto desde 1995. Este ajuste se produce en un contexto donde los principales bancos centrales del mundo están aumentando sus tasas, impulsados por el alza en los precios de la energía provocada por la guerra en Irán, que ha contribuido a un aumento de la inflación. El miércoles, la Reserva Federal de Estados Unidos incrementó su tasa de interés de referencia por primera vez en más de tres años, mientras que el Banco Central Europeo también aumentó sus costos de endeudamiento a principios de este mes. Desde 2024, el BOJ ha estado incrementando la tasa, que en ese momento se encontraba en -0.1%. En los últimos dos años y medio, ha elevado las tasas en seis ocasiones. Cuando un banco central aumenta las tasas, conocido como endurecimiento de la política monetaria, la moneda del país generalmente se fortalece, ya que se vuelve más atractiva para los traders. Lale Akoner, analista de mercado de la empresa de inversión eToro, comentó que "una de las últimas fuentes de dinero ultra barato en el mundo está desapareciendo". Japón enfrenta varios desafíos económicos, incluyendo un yen persistentemente débil, el aumento de precios y una fuerza laboral en disminución. Las cifras oficiales publicadas el viernes, antes del anuncio del BOJ, mostraron que la inflación disminuyó ligeramente el mes pasado. La inflación subyacente cayó al 1.7% en agosto desde el 1.8% del mes anterior, aunque se mantiene cerca del objetivo del 2% del banco. Si bien la tasa de inflación de Japón no es alta en comparación con estándares internacionales, el aumento de precios es un desarrollo relativamente nuevo en la economía. Hasta hace poco, el país había experimentado una inflación muy baja o deflación durante aproximadamente tres décadas. Los precios globales del petróleo y gas han aumentado este año debido a la guerra en Irán, que ha causado importantes interrupciones en los envíos a través de la clave ruta marítima del estrecho de Ormuz. Japón es particularmente vulnerable a estas interrupciones de suministro, ya que depende en gran medida de la energía proveniente del Medio Oriente. La moneda del país también ha estado bajo presión en los últimos meses. En agosto, Tokio y Washington confirmaron que habían intervenido conjuntamente para detener la caída del yen, que había alcanzado un nuevo mínimo de 40 años. Esta intervención coordinada fue la primera desde 2011, cuando ambos países actuaron juntos para debilitar el yen tras el devastador terremoto y tsunami que afectó el este de Japón. Tanto el Ministerio de Finanzas de Japón como el Secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, afirmaron en ese momento que no dudarían en realizar más intervenciones conjuntas en el futuro. Bessent también ha estado aumentando la presión sobre el BOJ para que eleve las tasas de interés y apoye al yen, instando a su gobernador, Kazuo Ueda, a "hacer lo correcto". Akoner advirtió que si el yen sigue débil a pesar de las tasas más altas, la presión inflacionaria resultante podría forzar al BOJ a endurecer su política más rápido de lo que los mercados o el gobierno japonés desearían.

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