Ciudad de México.- Enrique Díaz Vega, exsecretario de Administración y Finanzas de Sinaloa, se encuentra en Estados Unidos con la intención de negociar su estatus como testigo protegido, luego de ser señalado por autoridades de ese país por presuntos vínculos con el narcotráfico.
De acuerdo con el periodista de investigación Víctor Hugo Arteaga, el exfuncionario forma parte de un grupo de 10 mexicanos identificados la semana pasada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos por su presunta colaboración con el crimen organizado.
Las acusaciones también mencionan a figuras políticas de Sinaloa, entre ellas el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya y el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez, quienes habrían sido vinculados con la facción de “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa.
Arteaga aseguró que, contrario a versiones que indicaban que Díaz Vega había salido del país rumbo a Irlanda con 950 millones de pesos, el exfuncionario permanece en territorio estadounidense buscando un acuerdo con las autoridades.
Según la investigación referida, las autoridades de ese país siguen una “pista financiera” relacionada con 240 millones de pesos que habrían sido transferidos entre 2021 y 2023 desde la empresa Housesin Desarrollos, propiedad de Díaz Vega, hacia Constructora Chocosa, empresa atribuida a familiares de Rocha Moya. Dichas operaciones son indagadas como un posible retorno de recursos provenientes de contratos públicos.
Además, la justicia estadounidense sostiene que el exfuncionario habría colaborado con líderes del Cártel de Sinaloa en la colocación de funcionarios para proteger el tráfico de drogas, así como en la entrega de información sobre opositores políticos que posteriormente habrían sido amenazados.
En este contexto, el eventual testimonio de Díaz Vega ante autoridades estadounidenses podría impactar a personas cercanas al entorno político del exgobernador sinaloense.
Por otra parte, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, afirmó que no existían indicios dentro del Gabinete de Seguridad sobre presuntos vínculos de Rocha Moya con el Cártel de Sinaloa.
Durante una conferencia en Culiacán, el funcionario señaló que, desde el inicio de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, no se registraron obstrucciones por parte de autoridades estatales en operativos federales ni señales que apuntaran a posibles nexos con el crimen organizado.
Hasta el momento, las autoridades estadounidenses continúan con las investigaciones relacionadas con estos señalamientos.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.