Una fuerte controversia se desató a nivel nacional luego de que Adriana Marín, titular del área de Comunicación del Grupo Parlamentario de Morena en el Congreso de la Ciudad de México, afirmara que el narcotráfico es uno de los principales generadores de empleo en el país, declaración que provocó una oleada de críticas en redes sociales.
Las palabras de Marín fueron emitidas durante una mesa de debate juvenil realizada en noviembre de 2025, pero retomaron relevancia en días recientes tras viralizarse fragmentos del encuentro. En dicho espacio, la funcionaria abordó la complejidad de combatir al crimen organizado y sostuvo que en diversas regiones del país el narco representa la única alternativa laboral para miles de personas.
Durante el debate, en el que participó Edson Andrade, convocante de la marcha de la Generación Z contra la violencia del crimen organizado, Marín cuestionó la legitimidad de dicha movilización y criticó la narrativa de la oposición. Al ser interrogada sobre los resultados de la estrategia de seguridad federal, argumentó que la erradicación del narcotráfico enfrenta obstáculos estructurales.
“El narcotráfico es uno de los mayores empleadores a nivel nacional. Recluta alrededor de 160 mil a 185 mil personas y cada semana se requieren cerca de 350 más para sustituir a quienes son detenidos o asesinados”, afirmó. Añadió que la problemática se agrava porque el Estado y la iniciativa privada no han generado suficientes oportunidades laborales en ciertas zonas del país.
Las declaraciones generaron una inmediata reacción negativa, al ser interpretadas como una justificación del crimen organizado y una minimización del daño social provocado por la violencia. Ante el escándalo, el Grupo Parlamentario de Morena en el Congreso capitalino emitió un comunicado para deslindarse de los dichos de su colaboradora.
En el pronunciamiento, Morena aclaró que las expresiones fueron realizadas a título personal durante el programa de debate juvenil Razonados, organizado por La Razón de México, y que no representan la postura oficial del grupo parlamentario ni de sus integrantes.
Al mismo tiempo, el partido denunció que Adriana Marín ha sido víctima de acoso digital tras la difusión de sus comentarios, por lo que llamó a frenar los ataques en su contra. Morena calificó dichas agresiones como inaceptables y aseguró que buscan intimidar a quienes participan en espacios de discusión pública.
El episodio reavivó el debate sobre la estrategia de seguridad, la falta de oportunidades económicas en diversas regiones del país y el papel del discurso político frente a la violencia del narcotráfico, en un contexto marcado por una alta sensibilidad social ante este fenómeno.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.