San Miguel de Allende.- La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que no existe ninguna actividad militar de Estados Unidos en territorio mexicano, luego de los avisos emitidos por autoridades estadounidenses sobre maniobras en espacios aéreos cercanos al país.
Antes de encabezar la presentación del Plan de Justicia para Pueblos de Guanajuato y Querétaro, la mandataria fue cuestionada por medios de comunicación acerca de posibles acciones del gobierno estadounidense dentro de México. Un reportero le preguntó si estaba al tanto de las maniobras anunciadas por ese país y qué tipo de operaciones se realizaban.
Sheinbaum respondió que no había nada y recordó que la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes emitió un comunicado sobre el tema. Ante la insistencia del periodista para conocer más detalles, la presidenta reiteró que en territorio nacional no se desarrolla ninguna acción militar extranjera y se retiró sin ofrecer declaraciones adicionales.
La postura del gobierno mexicano se produce después de que la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos difundió cinco avisos dirigidos a operadores aéreos de ese país. En ellos advirtió sobre una situación potencialmente peligrosa en zonas del Pacífico que abarcan desde México hasta Ecuador, debido a actividades militares y posibles interferencias en sistemas de navegación.
Las notificaciones, vigentes durante 60 días, recomiendan extremar precauciones al volar en áreas marítimas del océano Pacífico correspondientes al golfo de California, Centroamérica, Panamá, Bogotá y Guayaquil.
Ese mismo día, la SICT señaló que la medida es únicamente de carácter preventivo y busca reforzar la atención en la operación aérea dentro de determinadas regiones. La dependencia descartó que existan implicaciones operativas o restricciones para México y para las aerolíneas nacionales.
De acuerdo con la advertencia estadounidense, podrían presentarse aeronaves militares operando sin notificación previa o con transpondedores desactivados en dichas zonas. Estados Unidos mantiene un contingente naval en el Caribe como parte de la operación Lanza del Sur y ese despliegue también apoyó la llamada Resolución absoluta, mediante la cual fue detenido el 3 de enero el entonces presidente venezolano Nicolás Maduro en Caracas.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.